
El convenio permite el uso conjunto de instalaciones por tropas estadounidenses, un gesto que Washington presenta como una respuesta a la influencia del régimen chino en la vía interoceánica
Ciudad de Panamá — El gobierno de Panamá autorizó la presencia de tropas y contratistas de Estados Unidos en zonas adyacentes y de acceso al Canal de Panamá, como parte de un acuerdo bilateral de cooperación en materia de defensa.
El pacto, que fue divulgado este jueves por las autoridades panameñas, generó un intenso debate interno debido a su sensibilidad histórica, aunque el Ejecutivo negó que implique la instalación de bases militares o la cesión de soberanía.
El documento fue suscrito por el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, y el ministro de Seguridad de Panamá, Frank Ábrego. Según el texto, las fuerzas estadounidenses podrán utilizar las instalaciones “autorizadas” para entrenamiento, ejercicios y otras actividades de seguridad conjunta.
El acuerdo incluye imágenes de los sitios aprobados, que comprenden dos bases aeronavales y un aeropuerto, todos ubicados en áreas anteriormente ocupadas por el ejército estadounidense durante la administración del enclave conocido como la Zona del Canal, antes de su devolución a Panamá en diciembre de 1999.
El acuerdo tendrá una vigencia de tres años prorrogables, y establece que las instalaciones seguirán siendo propiedad del Estado panameño. Serán de uso conjunto entre las fuerzas de seguridad de ambos países para enfrentar amenazas que puedan afectar la seguridad del canal.






