
- El presidente Trump firma una orden ejecutiva para poner a TikTok bajo control estadounidense
- La medida tiene como objetivo abordar las preocupaciones de seguridad nacional sobre la privacidad de los datos y la influencia extranjera
Washington, EEUU — Casi un año y medio después de que el Congreso aprobara una ley que prohíbe TikTok en Estados Unidos, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva que salvaguarda la plataforma de redes sociales. La orden, negociada con el gobierno chino, coloca la plataforma para compartir videos, propiedad de la empresa china ByteDance, bajo control estadounidense.
La directiva representa uno de los intentos más agresivos hasta ahora por parte de Washington para controlar las plataformas tecnológicas de propiedad extranjera que operan en Estados Unidos.
Durante años, TikTok ha sido objeto de escrutinio por parte de legisladores y reguladores, quienes advierten que su propiedad china podría permitir al gobierno chino acceder a datos de usuarios estadounidenses o influir en el discurso cultural y político. El gobierno ha presentado la orden ejecutiva como una salvaguardia necesaria para proteger la seguridad nacional de Estados Unidos.
Los funcionarios argumentan que, al poner la aplicación bajo propiedad estadounidense, los datos recopilados de millones de usuarios estadounidenses permanecerían en suelo nacional y estarían sujetos a estándares de privacidad y supervisión más estrictos.
Los analistas advierten que el acuerdo aún podría enfrentar impugnaciones legales, tanto por parte de ByteDance como de grupos de defensa de las libertades civiles preocupados por la extralimitación del gobierno.
Aun así, la administración insiste en que la transferencia de propiedad es la única forma de eliminar el riesgo de control extranjero sobre una aplicación tan ampliamente utilizada.
La orden ejecutiva muestra la creciente fricción entre Estados Unidos y China en torno a la tecnología, los datos y la influencia digital. Se podrían tomar medidas similares contra otras plataformas de propiedad extranjera que operan en Estados Unidos si se consideran riesgos para la seguridad.
La medida también sienta un precedente: los gobiernos podrían tratar cada vez más a las plataformas digitales no solo como negocios, sino como activos estratégicos vinculados a la seguridad nacional.
Para los usuarios estadounidenses, el futuro de la aplicación podría depender menos de los videos que ven y más de cómo se desenvuelvan las luchas de poder entre Washington y Pekín. Hasta entonces, TikTok seguirá disponible en millones de teléfonos, aunque bajo la sombra de la incertidumbre política.






