Durante las horas de sueño, el cerebro trabaja intensamente organizando la información adquirida durante el día. Los recuerdos se codifican en el lóbulo temporal y el hipotálamo, las regiones encargadas de la memoria y las emociones. Esta consolidación es vital para el aprendizaje, ya que transforma las experiencias diarias en conocimiento duradero.

Durante su intervención, el prestigioso neurólogo latinoamericano, doctor José Joaquín Puello explicó cómo la calidad del descanso nocturno influye directamente en la salud mental, el aprendizaje y la capacidad de recordar información. Además, advirtió sobre los efectos negativos de dormir con luz o depender de pastillas para conciliar el sueño

Santo Domingo, República Dominicana – El neurocirujano dominicano Dr. José Joaquín Puello, en su participación en el programa Esta Noche Mariasela, reveló datos sorprendentes sobre el sueño, la memoria y el funcionamiento del cerebro humano.

Durante su intervención, explicó cómo la calidad del descanso nocturno influye directamente en la salud mental, el aprendizaje y la capacidad de recordar información. Además, advirtió sobre los efectos negativos de dormir con luz o depender de pastillas para conciliar el sueño.

Importancia del sueño en la salud cerebral

El sueño como necesidad biológica

Según el Dr. Puello, dormir no es una elección, sino una necesidad genética. “El sueño está en nuestro ADN”, afirmó. Las neuronas humanas están programadas para exigir períodos de descanso que permitan la recuperación de sus funciones. El sueño no solo restaura la energía física, sino que regenera las células cerebrales y mantiene el equilibrio químico del cerebro.

Durante el descanso, las neuronas reducen su actividad eléctrica y se preparan para un nuevo ciclo de vigilia. Este proceso permite que el cerebro elimine toxinas, repare conexiones y fortalezca las redes neuronales responsables de la memoria y el aprendizaje.

Relación entre el sueño y la regeneración neuronal

El neurocirujano explicó que el sueño profundo es la etapa en la que las neuronas se regeneran. Si una persona duerme mal o interrumpe constantemente su descanso, las neuronas enfermas no logran recuperarse, lo que afecta la concentración y la memoria a corto plazo. Este fenómeno se conoce como plasticidad neuronal, la capacidad del cerebro para sanarse y reorganizarse.

Horas recomendadas para un descanso saludable

El equilibrio ideal, según señala Puello, está entre 6 y 8 horas diarias. Dormir menos de seis horas perjudica la memoria y la atención, mientras que hacerlo más de ocho puede alterar los ritmos naturales del cerebro. “El cerebro rechaza inmediatamente más de ocho horas de sueño”, advirtió. Este balance permite mantener activas las conexiones neuronales y optimizar el rendimiento cognitivo.

Cómo el sueño influye en la memoria y el aprendizaje

Codificación de recuerdos durante el descanso

Durante las horas de sueño, el cerebro trabaja intensamente organizando la información adquirida durante el día. Los recuerdos se codifican en el lóbulo temporal y el hipotálamo, las regiones encargadas de la memoria y las emociones. Esta consolidación es vital para el aprendizaje, ya que transforma las experiencias diarias en conocimiento duradero.

Plasticidad neuronal y recuperación cognitiva

Cuando una persona sufre privación de sueño, su capacidad de recordar, razonar o aprender disminuye notablemente. Sin embargo, una buena noche de descanso puede restaurar la función neuronal. El médico ilustró este fenómeno con el ejemplo de pacientes que, tras un accidente cerebrovascular, recuperan movilidad con el tiempo gracias a la plasticidad neuronal.

Consecuencias de dormir poco o en exceso

La falta de sueño genera problemas de memoria, aprendizaje y control emocional. Además, puede ser un síntoma temprano de depresión larvada. Por otro lado, el exceso de sueño provoca desajustes en el metabolismo cerebral y puede desencadenar migrañas, especialmente en mujeres, según estudios citados por el doctor Puello.

Factores que alteran la calidad del sueño

Impacto de la luz artificial y el uso del teléfono

Uno de los temas más destacados de la entrevista fue el efecto de la luz en el sueño. El Dr. Puello fue contundente: “No hay ninguna duda de que dormir con luz afecta el cerebro”.

Explicó que la exposición a la luz —especialmente la proveniente de pantallas— altera el ciclo circadiano, impidiendo que el cerebro entre en fases profundas de descanso. Recomienda dormir en un ambiente lo más oscuro posible para favorecer la producción de melatonina.

Durante el descanso, las neuronas reducen su actividad eléctrica y se preparan para un nuevo ciclo de vigilia. Este proceso permite que el cerebro elimine toxinas, repare conexiones y fortalezca las redes neuronales responsables de la memoria y el aprendizaje.