
El secretario de Estado, Marco Rubio, subraya que la medida “Demuestra al mundo que Pekín hará todo lo posible para silenciar a quienes defienden las libertades fundamentales en Hong Kong, ignorando los compromisos internacionales que Pekín asumió en la Declaración Conjunta Sino-Británica de 1984”
Washington, EEUU – El gobierno de los Estados Unidos denunció la condena impuesta por un tribunal chino en Hong Kong contra el activista de derechos humanos y defensor de la democracia, Jimmi Lai.
En un mensaje en su cuenta de X, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que “la decisión del Tribunal Superior de Hong Kong de condenar a Jimmy Lai a 20 años de prisión es una conclusión injusta y trágica para este caso.”
El funcionario estadounidense subraya que la medida “Demuestra al mundo que Pekín hará todo lo posible para silenciar a quienes defienden las libertades fundamentales en Hong Kong, ignorando los compromisos internacionales que Pekín asumió en la Declaración Conjunta Sino-Británica de 1984.”
Rubio recalcó que “Tras dos años de juicio y más de cinco de prisión, el Sr. Lai y su familia ya han sufrido bastante. Estados Unidos insta a las autoridades a concederle la libertad condicional humanitaria.”
A dark day for the rule of law and the spirit of Hong Kong. 🕯️⚖️ The 20-year sentence handed to 78-year-old Jimmy Lai today is more than a legal judgment; for a man of his age and failing health, it is a monumental injustice. Jimmy Lai’s "crime" was his unwavering belief in the…
— RG (@rohit1288) February 9, 2026
La sentencia llega después de la condena de Lai en diciembre bajo la amplia ley de seguridad de China, que culminó un proceso legal de años durante el cual también fue declarado culpable de múltiples otros cargos, entre ellos fraude y reunión ilegal
Lai, conocido durante años por ser el editor del combativo tabloide pro democracia Apple Daily, fue arrestado por primera vez en 2020 tras presuntas violaciones de la política china de seguridad nacional.
Desde entonces, el gobierno lo ha acusado en múltiples ocasiones, manteniéndolo sin fianza y condenándolo a largas penas de prisión, incluida una condena de 69 meses en diciembre de 2022 por un veredicto de fraude.
La situación de Lai ha recibido apoyo de todo el mundo, incluso de líderes nacionales de alto nivel como el presidente de Estados Unidos Donald Trump, quien ha abogado por la liberación de Lai y, según informes, habló sobre el tema con el presidente chino Xi Jinping en octubre de 2025.
Lai también ha recibido el apoyo de legisladores, activistas, líderes religiosos y defensores de los derechos civiles de todo el mundo. En 2025, fue galardonado de forma honoraria con el Premio Bradley. Este reconocimiento busca honrar a personas que, en parte, defienden “los ideales de la tradición occidental”.
Aunque es conocido por décadas de activismo pro democracia, Lai también es un católico declarado cuya fe ha seguido sosteniéndolo durante su encarcelamiento.
Tras convertirse al catolicismo en 1997, Lai —junto con su esposa Teresa— crió a su hijo Sebastien y a su hija Claire en lo que Claire describió como “una familia católica muy amorosa”, informa ACI Prensa.
Claire dijo a EWTN News en diciembre de 2025 que el encarcelamiento de Lai “sólo ha profundizado su fe”. Cuando los guardias de la prisión se lo han permitido, dijo ella, él ha leído regularmente el Evangelio, y “quiere ser recordado [como] un fiel servidor de Nuestro Señor”.
En febrero de 2024, la Catholic University of America en Washington, D.C. (Estados Unidos), instaló un dibujo de la Crucifixión realizado por Lai. El P. Robert Sirico, fundador del Acton Institute y partidario y amigo de Lai, dijo a EWTN News en ese momento que Lai ve su encarcelamiento como una manera de unirse a la pasión de Cristo en la cruz.
En noviembre de 2023, un grupo de 10 obispos y arzobispos católicos pidió al gobierno de Hong Kong que liberara a Lai, argumentando que su “persecución … ha durado ya demasiado”.
“No hay lugar para tal crueldad y opresión en un territorio que afirma defender el estado de derecho y respetar el derecho a la libertad de expresión”, dijeron los prelados.
Conocida durante mucho tiempo por su mayor respeto por los derechos civiles y la libertad de expresión en comparación con la China continental, la región administrativa especial de Hong Kong ha visto en los últimos años una represión por parte del gobierno del Partido Comunista Chino, que ha reforzado su control sobre la región, incluso con la estricta ley de seguridad nacional.
En 2022, el P. Vincent Woo, sacerdote de la diócesis de Hong Kong, dijo a EWTN News que los líderes religiosos en la región enfrentan “consecuencias tremendas” si critican al gobierno, por lo que muchos sacerdotes u obispos se niegan a hablar públicamente contra el Partido Comunista.
En una audiencia de 2025 de la Comisión de Estados Unidos para Libertad Religiosa Internacional, defensores de este derecho humano advirtieron sobre “graves violaciones de la libertad religiosa” por parte del Partido Comunista Chino, y se informó que el gobierno había “erradicado por la fuerza elementos religiosos que no están en línea con la agenda del PCCh”.






