En ciudades como Los Ángeles, la jornada estuvo marcada por lluvia moderada, humedad elevada y visibilidad reducida, con temperaturas entre 11 °C y 7 °C y vientos que superaron los 20 km/h. Estas condiciones provocaron demoras en rutas principales y afectaron el transporte público. (Imagen: Fuente externa)

El estado de California enfrenta una jornada marcada por lluvias, vientos y complicaciones por clima extremo, con un saldo preliminar de ocho víctimas

Los Ángeles, EEUU – El estado de California vivió este jueves una jornada de condiciones climáticas severas, con lluvias intensas, ráfagas de viento y temperaturas inusualmente frías que afectaron tanto la movilidad urbana como las operaciones de emergencia.

Un río atmosférico continúa avanzando por la costa oeste, generando precipitaciones significativas, nevadas en zonas montañosas y riesgos de inundaciones repentinas.

Las autoridades meteorológicas advierten que el patrón se mantendrá durante las próximas horas, especialmente en áreas vulnerables a deslizamientos de tierra y cortes de energía.

En ciudades como Los Ángeles, la jornada estuvo marcada por lluvia moderada, humedad elevada y visibilidad reducida, con temperaturas entre 11 °C y 7 °C y vientos que superaron los 20 km/h. Estas condiciones provocaron demoras en rutas principales y afectaron el transporte público.

En otras regiones del estado, especialmente en zonas interiores, el clima mostró mayor estabilidad, aunque con vientos fríos y cielos parcialmente nublados.

Víctimas y operaciones de rescate afectadas por el clima

Las condiciones extremas también han complicado las labores de rescate en la Sierra Nevada, donde una avalancha dejó ocho víctimas fatales.

Las autoridades informaron que los cuerpos aún no han podido ser recuperados debido al clima severo, que ha obligado a prolongar los esfuerzos de búsqueda hasta el fin de semana.

Una persona continúa desaparecida y se presume fallecida. Las autoridades no han revelado las identidades, pero confirmaron que las víctimas provenían de varios estados del país.

Este episodio se suma a una temporada marcada por eventos climáticos extremos que continúan poniendo a prueba la infraestructura, los servicios de emergencia y la capacidad de respuesta del estado.