
- El CENTCOM califica de desinformación supuesto ataque iraní con drones contra portaaviones estadounidense y acusa a Teherán de “propaganda falsa”
- El Pentágono también rechazó declaraciones del IRGC que aseguraban que el portaaviones USS Abraham Lincoln había sido blanco de misiles balísticos, insistiendo en que “los proyectiles no se acercaron al buque”
Washington, EEUU — El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) negó categóricamente este miércoles que un portaaviones estadounidense haya sido alcanzado por drones o misiles iraníes, luego de que medios estatales de Teherán y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) afirmaran que una embarcación naval de gran tamaño había sido “golpeada y hundida” en el Golfo Pérsico.
Las autoridades militares estadounidenses calificaron las versiones iraníes como “completamente falsas”, subrayando que “ningún portaaviones ni buque de guerra estadounidense ha sido impactado” durante las operaciones en curso en la región.
En cambio, el CENTCOM confirmó que la única embarcación afectada en los últimos días fue el IRIS Shahid Bagheri, un portador de drones iraní, alcanzado por fuerzas estadounidenses en el marco de la operación Epic Fury.
Declaración oficial de CENTCOM
En un comunicado difundido en X, CENTCOM afirmó: *“La maquinaria de desinformación del régimen iraní continúa difundiendo afirmaciones falsas sobre ataques exitosos contra buques estadounidenses. Ningún portaaviones de EE.UU. ha sido alcanzado. El único buque impactado es el Shahid Bagheri, un portador de drones iraní destruido durante nuestras operaciones iniciales.”
El Pentágono también rechazó declaraciones del IRGC que aseguraban que el portaaviones USS Abraham Lincoln había sido blanco de misiles balísticos, insistiendo en que “los proyectiles no se acercaron al buque”.
Contexto regional
El intercambio de acusaciones ocurre en medio de una escalada militar marcada por ataques iraníes contra intereses estadounidenses y aliados en el Golfo, así como por operaciones de represalia de Washington contra infraestructura militar de Teherán.
La desinformación, advierten analistas, se ha convertido en un componente central de la confrontación.






