
- El corte, que dejó a cientos de miles de personas sin electricidad durante horas, paralizó servicios básicos, afectó hospitales y provocó interrupciones en el suministro de agua
- La población respondió con una mezcla de frustración, resignación y creciente descontento. En redes sociales, usuarios cubanos denunciaron que los apagones se han vuelto más prolongados y frecuentes, mientras que algunos barrios vivieron cacerolazos aislados
Miami, EEUU – La isla de Cuba volvió a quedar a oscuras tras un apagón energético de gran escala que afectó a varias provincias del centro y oriente del país, profundizando la ya crítica situación económica y social que vive la isla.
La Unión Eléctrica atribuyó la interrupción a fallas simultáneas en unidades generadoras clave, agudizada por la falta de combustible, el deterioro de la infraestructura y la incapacidad de respuesta del régimen comunista.
El corte, que dejó a cientos de miles de personas sin electricidad durante horas, paralizó servicios básicos, afectó hospitales y provocó interrupciones en el suministro de agua.
En ciudades como Santiago de Cuba, Holguín y Camagüey, los residentes reportaron temperaturas sofocantes sin ventilación, alimentos en riesgo de descomposición y dificultades para comunicarse debido a la inestabilidad del internet móvil.
Reacciones dentro de la isla
La población respondió con una mezcla de frustración, resignación y creciente descontento. En redes sociales, usuarios cubanos denunciaron que los apagones se han vuelto más prolongados y frecuentes, mientras que algunos barrios repicaron cacerolazos aislados.
Comerciantes privados alertaron que las pérdidas económicas continúan acumulándose, especialmente en negocios que dependen de refrigeración.
Reacciones fuera de Cuba
La diáspora cubana también reaccionó con fuerza. En Miami, Madrid y Ciudad de México, activistas y familiares expresaron preocupación por la vulnerabilidad de sus seres queridos, señalando que la crisis energética es reflejo de un colapso estructural que afecta todos los sectores.
Organizaciones de derechos humanos insistieron en que los apagones prolongados ponen en riesgo a personas mayores, pacientes crónicos y comunidades rurales.
Mientras el gobierno promete estabilizar el sistema eléctrico, la población enfrenta un panorama incierto. Para muchos cubanos, el apagón no fue solo una falla técnica, sino un recordatorio de la fragilidad cotidiana que marca la vida en la isla y el fracaso del sistema político dictatorial que impera allí desde hace 67 años, informa Martí Noticias.
Apagones frecuentes
Los apagones masivos y frecuentes en Cuba durante 2024 y 2025 forman parte de una crisis energética continua. A partir del 8 de febrero de 2024, se reportaron cortes significativos, llegando a afectar al 85% del país el 13 de febrero de ese año.
Esta situación se caracteriza por la falta de divisas para combustible y el deterioro de las infraestructuras termoeléctricas.
Puntos clave sobre la crisis energética:
- Contexto: No se trata de un solo apagón numerado «octavo», sino de una crisis constante con múltiples eventos de desconexión total (cero generación) o masiva (afectación >50%) del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) entre 2024 y principios de 2026.
- Situación actual: La Unión Eléctrica continúa reportando altos déficits diarios en 2025 y 2026 debido a la inestabilidad de las plantas generadoras.
- Causas: Falta de combustible, roturas en centrales termoeléctricas antiguas y falta de financiamiento para mantenimiento.






