El monarca también destacó la necesidad de fortalecer los valores democráticos frente a la desinformación, la polarización y las amenazas externas, insistiendo en que la alianza angloestadounidense debe seguir siendo un pilar de estabilidad mundial. (Imagen: Fuente externa)
  • En un momento de tensiones globales, Carlos III destaca ante el Congreso la vigencia de la alianza entre EE.UU. y el Reino Unido y llama “a renovar los valores democráticos compartidos”
  • El monarca británico situó su discurso en lo que definió como “un momento de gran incertidumbre”, marcado por conflictos en Europa y Medio Oriente, y por tensiones políticas internas tanto en EE.UU. como en el Reino Unido.
  • El discurso, de tono conciliador y reflexivo, fue recibido con aplausos bipartidistas y ovaciones de pie en el Congreso. La reina Camilla acompañó al monarca durante la histórica sesión.
  • Carlos III condenó explícitamente el tiroteo ocurrido durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, afirmando con firmeza que “actos de violencia así nunca tendrán éxito”.

Washington, EEUU — En una visita de Estado marcada por simbolismo histórico y una agenda estratégica, el rey Carlos III llegó a Washington, D.C. para reforzar la alianza entre el Reino Unido y Estados Unidos en un momento de tensiones globales, destacando ante el Congreso la vigencia de los valores democráticos compartidos y la necesidad de una cooperación más estrecha en seguridad, innovación y cambio climático.

El monarca británico destacó ante la sesión conjunta del Congreso de Estados Unidos que la relación entre ambos países es una alianza histórica, vigente y esencial para enfrentar los desafíos globales actuales, desde la seguridad internacional hasta la defensa de la democracia.

Durante su mensaje en Washington, D.C., el rey Carlos III subrayó la profundidad de los lazos entre Estados Unidos y el Reino Unido, enmarcado en la conmemoración del 250.º aniversario de la independencia estadounidense.

Esta visita constituye apenas la segunda vez que un monarca británico se dirige a ambas cámaras, siguiendo los pasos de la reina Isabel II en 1991.

El rey Carlos III centralizó su mensaje ante la sesión conjunta de Cámara y Senado de los Estados Unidos en tres puntos fundamentales:

  1. El peso del pasado compartido

Carlos III abrió su intervención reconociendo la “historia interconectada” de ambas naciones, recordando más de cuatro siglos de vínculos culturales, políticos y humanos. Citó con humor a Oscar Wilde para ilustrar la cercanía entre ambos pueblos, y destacó que esta visita marca su 20.º viaje a Estados Unidos, un reflejo de la continuidad de la relación bilateral.

El monarca también anunció que él y la reina Camila visitarán el Memorial del 11 de Septiembre en Nueva York, al acercarse el 25.º aniversario de los atentados, subrayando que el dolor estadounidense “se sintió en todo el mundo” y que el Reino Unido “estuvo y sigue estando” junto a EE.UU. en ese recuerdo.

  1. El presente: desafíos compartidos y defensa de la democracia

Carlos III situó su discurso en lo que definió como un momento de “gran incertidumbre”, marcado por conflictos en Europa y Medio Oriente, y por tensiones políticas internas tanto en EE.UU. como en el Reino Unido. Condenó explícitamente el tiroteo ocurrido durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, afirmando con firmeza que “actos de violencia así nunca tendrán éxito”.

El rey enfatizó que, pese a diferencias recientes entre Washington y Londres —incluyendo desacuerdos sobre la guerra en Irán—, ambos países siguen unidos por su compromiso con la democracia, la seguridad de sus ciudadanos y el reconocimiento al servicio público.

También llamó a una defensa firme de Ucrania frente a la agresión rusa y destacó la importancia de la OTAN, advirtiendo que la alianza no puede “descansar en logros pasados”.

  1. El futuro: cooperación estratégica y liderazgo global

Mirando hacia adelante, Carlos III instó a Estados Unidos a “mantener su liderazgo internacional” y a trabajar junto al Reino Unido en la construcción de un orden global estable. Subrayó que la relación bilateral es “irremplazable” y que ambos países deben renovar su compromiso con la cooperación en defensa, tecnología, innovación y lucha contra el cambio climático.

El monarca también destacó la necesidad de fortalecer los valores democráticos frente a la desinformación, la polarización y las amenazas externas, insistiendo en que la alianza angloestadounidense debe seguir siendo un pilar de estabilidad mundial.

La primera jornada de la visita de Estado comenzó con una ceremonia de bienvenida oficial en la Casa Blanca, seguida de una reunión bilateral entre el rey Carlos III y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, centrada en cooperación estratégica, cambio climático y seguridad global.

Posteriormente, la pareja real británica participó en un almuerzo oficial en el Departamento de Estado, donde se destacaron los 250 años de relaciones entre ambas naciones.

El segundo día incluye el discurso ante el Congreso, una visita al Memorial del 11 de Septiembre en Nueva York, y un encuentro con organizaciones de primera respuesta. En la tarde, los reyes asistieron a un foro sobre innovación y transición energética en la Universidad de Georgetown.

La visita concluyó con una gala de Estado en la Casa Blanca, donde se celebró la cooperación cultural, científica y militar entre ambos países.

Personalidades presentes en el Congreso

Entre los asistentes a la sesión conjunta del Congreso estuvieron el vicepresidente, J D Vance, el presidente de la Cámara, Mike Johnson, el portavoz de la mayoría en el Senado, Chuck Schumer, el líder republicano Mitch McConnell, así como los expresidentes Barack Obama y George W. Bush, invitados especialmente para la ocasión.

También asistieron miembros clave del gabinete estadounidense, incluidos el secretario de Estado, el secretario de Defensa y el secretaria del Tesoro, además de los jueces de la Corte Suprema, encabezados por el presidente del tribunal, John Roberts.

En las galerías se encontraban diplomáticos de más de 40 países, entre ellos el embajador británico en Washington, Dame Karen Pierce, y representantes de organizaciones culturales y académicas vinculadas a la relación bilateral. La presencia de estas figuras subrayó el carácter histórico del discurso y el interés internacional por el mensaje del monarca.

El discurso, de tono conciliador y reflexivo, fue recibido con aplausos bipartidistas y ovaciones de pie en el Congreso. La reina Camilla acompañó al monarca durante la histórica sesión.

Previamente al discurso, el rey Carlos III sostuvo una reunión privada con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca.

La visita de Estado de cuatro días continuará en Nueva York, donde rendirá homenaje a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001, y posteriormente en Virginia con actividades relacionadas con la conservación ambiental.

Al final de su alocución, el monarca Carlos III también brindó un mensaje emotivo con motivo del 250 aniversario de la Independencia estadounidense.

“Al pueblo de los Estados Unidos de América en su 250º aniversario, permitamos que nuestros dos países nos redediquemos el uno al otro en el servicio desinteresado de nuestros pueblos y de todos los pueblos del mundo. Dios bendiga a los Estados Unidos y Dios bendiga al Reino Unido”, aseveró.