Las sanciones, publicadas por el Departamento del Tesoro, alcanzan a Miguel Díaz-Canel y su esposa Lis Cuesta Peraza; a Manuel Anido Cuesta, hijastro del mandatario cubano; a Alejandro Castro Espín y su hijo Raúl Alejandro Castro Calis, hijo y nieto respectivamente de Raúl Castro.. (Foto: Fuente externa.)

Las medidas incluyen el bloqueo de activos bajo jurisdicción estadounidense y la prohibición de realizar transacciones con ciudadanos, empresas o entidades de Estados Unidos

Washington, EEUU – El gobierno de los Estados Unidos anunció este jueves nuevas sanciones contra familiares cercanos del gobernante cubano Miguel Díaz-Canel y de la familia Castro, en una medida que amplía la presión de la administración de Donald Trump sobre la dirigencia de la isla y su entorno más próximo.

Las sanciones, publicadas por el Departamento del Tesoro, alcanzan a Miguel Díaz-Canel y su esposa Lis Cuesta Peraza; a Manuel Anido Cuesta, hijastro del mandatario cubano; a Alejandro Castro Espín y su hijo Raúl Alejandro Castro Calis, hijo y nieto respectivamente de Raúl Castro.

Las medidas incluyen el bloqueo de activos bajo jurisdicción estadounidense y la prohibición de realizar transacciones con ciudadanos, empresas o entidades de Estados Unidos.

Washington también impuso sanciones al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR), a los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y a su agencia de viajes Amistur Cuba S.A y a Minera la Victoria S.A., informa Martí Noticias.

El anuncio ocurre pocas semanas después de que fiscales federales en Miami presentaran cargos formales contra Raúl Castro por su responsabilidad en el derribo de dos aeronaves de la organización Hermanos al Rescate en 1996, incidente en el que murieron cuatro personas, entre ellas tres ciudadanos estadounidenses y un residente de Estados Unidos.

La medida se enmarca además en una ofensiva más amplia de la administración Trump contra el régimen cubano. En meses recientes, Washington ha impuesto sanciones a funcionarios y organismos vinculados a los aparatos de seguridad e inteligencia de la isla, incluidos representantes del Ministerio del Interior, la Dirección de Inteligencia y la Policía Nacional Revolucionaria.

«El fin está cerca»: legisladores reaccionan

Las nuevas sanciones fueron celebradas por varios legisladores cubanoamericanos, quienes las describieron como un paso para aumentar la presión sobre La Habana.

El senador Rick Scott afirmó que Díaz-Canel “debe rendir cuentas” por las acciones de su gobierno y por lo que calificó como una amenaza para Estados Unidos. Asimismo, señaló que había abogado previamente por la imposición de estas medidas y elogió a la administración por adoptarlas.

Por su parte, el congresista Mario Díaz-Balart sostuvo que las sanciones reflejan el “liderazgo” del presidente Donald Trump y agradeció tanto al mandatario como al secretario de Estado, Marco Rubio, por emplear “todas las herramientas” disponibles para responsabilizar a funcionarios cubanos por sus acciones.

Díaz-Balart aseguró además que el gobierno cubano y sus aliados terminarán por colapsar.

El congresista Carlos Giménez también respaldó la decisión y afirmó que las autoridades cubanas enfrentan una presión creciente. “Celebramos estas sanciones contra todos los funcionarios corruptos del régimen”, dijo el legislador, quien añadió que “el fin está cerca”.

«Esto es precisamente lo que debería estar sucediendo. Una dictadura nunca es solo cosa de un hombre. Sobrevive gracias a los familiares, los leales, las instituciones y los agentes que la protegen», apuntó la congresista María Elvira Salazar.

«Las sanciones de hoy van más allá de Díaz-Canel e incluyen a su esposa, a miembros del círculo íntimo de la familia Castro, a los CDR y al aparato militar que ha contribuido a sostener el régimen durante décadas. Este es un paso significativo hacia la rendición de cuentas de los responsables de mantener oprimido al pueblo cubano», agregó.