Los denunciantes aseguran que según, «NOVAL ha incumplido con los propietarios de los apartamentos y el mantenimiento en una exclusiva zona de Punta Cana»
Punta Cana, La Altagracia. -. Lo que fue vendido como «un exclusivo paraíso residencial en el corazón de Bávaro» hoy, según sus propietarios, «se ha convertido en un auténtico dolor de cabeza».
La tranquilidad prometida por el proyecto Cana Pearl ha dado paso a la indignación de decenas de residentes de la Etapa 4, quienes denuncian una «cadena de problemas» que, aseguran, «amenaza tanto el valor de sus inversiones como su calidad de vida'» tras cuantiosas inversiones donde los adquiriente son muchos norteamericanos.
Las acusaciones de acuerdo los afectados, apuntan directamente contra la constructora NOVAL, a la que responsabilizan por presuntos vicios de construcción, deficiencias en los servicios básicos, falta de mantenimiento y el incumplimiento de varias de las amenidades utilizadas para comercializar el proyecto.
“Nos vendieron un sueño y nos entregaron una pesadilla”

Ese es el sentimiento que, según los afectados, resume la experiencia de muchos compradores.
Los residentes sostienen que varias de las principales promesas de venta nunca llegaron a materializarse.
Entre ellas mencionan la vista privilegiada hacia el campo de golf, el libre acceso a la playa y la construcción de un gimnasio que formaba parte de la propuesta comercial del desarrollo.
Para los propietarios, estas situaciones han provocado una significativa pérdida del valor de sus inmuebles y una profunda sensación de haber sido «engañados», conforme sostienen los querellantes.
Filtraciones que encienden las alarmas
Uno de los problemas que más preocupa a la comunidad son las filtraciones de agua. Un hecho que pone en peligro la edificación y la vida humana, cuyo caso reciente en Santo Domingo es ampliamente conocido.
De acuerdo con los residentes, existen fallas importantes en la impermeabilización de la estructura que han permitido la entrada constante de humedad en diferentes edificios.
Las consecuencias, afirman, «ya son visibles: paredes cubiertas de moho, techos deteriorados, pintura desprendida y una creciente preocupación por el estado estructural de las edificaciones.»
Lo que debía representar una inversión de alto nivel comienza, según denuncian, a mostrar un deterioro impropio de un proyecto de esta categoría.
Sin agua… en un residencial de lujo
La situación, según los propietarios, también afecta uno de los servicios más esenciales.
Los residentes aseguran sufrir constantes interrupciones en el suministro de agua potable debido a que «la bomba instalada no tendría la capacidad necesaria para abastecer adecuadamente a toda la comunidad.»

«En un complejo vendido como residencial premium, esta situación ha generado fuertes críticas y constantes reclamos.»
Piscina abandonada, oscuridad y plagas
Las denuncias no terminan dentro de los apartamentos.
Los propietarios describen un «panorama preocupante en las áreas comunes:»
* Piscina con evidente falta de mantenimiento e higiene.
* Maleza sin controlar y proliferación de insectos y otras plagas.
* Escasa iluminación en pasillos, piscina y calles internas, lo que —según afirman— incrementa los riesgos para residentes y visitantes.
Para muchos vecinos, el deterioro del entorno contrasta con el alto precio pagado por sus propiedades.
Crece la presión contra NOVAL
Los propietarios de la Etapa 4 exigen que la constructora asuma las responsabilidades correspondientes al proceso de postventa.
Entre sus principales reclamos figuran:
* La reparación inmediata de los presuntos vicios de construcción.
* La sustitución del sistema de bombeo de agua.
* El cumplimiento de las amenidades originalmente promocionadas.
* Un plan de mantenimiento permanente acorde con un desarrollo residencial de alto nivel.
Mientras las denuncias continúan creciendo, el conflicto amenaza con convertirse en uno de los casos inmobiliarios de mayor repercusión en la zona turística de Punta Cana.
Por el momento, los residentes aseguran que seguirán elevando sus reclamos hasta obtener una respuesta satisfactoria, mientras esperan que la constructora NOVAL se pronuncie sobre las denuncias y explique las medidas que adoptará frente a las inquietudes planteadas por los propietarios.






