
- La larga sombra de La Habana: reporte expone décadas de espionaje y subversión de Cuba en EEUU
- «Durante más de seis décadas, el régimen cubano ha sido el principal patrocinador del izquierdismo radical y del tercermundismo en los Estados Unidos.”
- “El Departamento de Estado está sacando a la luz toda la historia del espionaje y la subversión cubanos en nuestro país. El pueblo estadounidense merece conocer la verdad», comentó el secretario de Estado Marco Rubio en un post en su cuenta de X
Washington, EEUU — El Departamento de Estado hizo público un informe este lunes en el que desenmascara casi siete décadas de espionaje y actividades de influencia ideológica del régimen de Cuba en territorio estadounidense, en lo que califica como «una campaña sostenida de subversión contra los Estados Unidos».
El Departamento de Estado expone en un reporte el historial de espionaje e influencia del régimen cubano en Estados Unidos. El Informe revela la profundidad de la infiltración cubana en las instituciones de estadounidenses y acusa al régimen de La Habana de casi siete décadas de subversión contra Estados Unidos.
El reporte titulado «Cuba: La capital del comunismo del siglo XXI», presenta a Cuba como el principal centro hemisférico de promoción de movimientos revolucionarios, operaciones de inteligencia e influencia ideológica contra Estados Unidos desde 1959.
Vea el siguiente enlace:
https://x.com/SecRubio/status/2079190191160348777
El reporte de 100 páginas detalla aspectos claves de esa campaña, incluidas las infiltraciones en los niveles más altos del gobierno de EEUU, el reclutamiento de activistas en el país durante generaciones y el respaldo a una ola sin precedentes de terrorismo de izquierda en territorio estadounidense.
«Durante más de seis décadas, el régimen cubano ha sido el principal patrocinador del izquierdismo radical y del tercermundismo en los Estados Unidos. El Departamento de Estado está sacando a la luz toda la historia del espionaje y la subversión cubanos en nuestro país. El pueblo estadounidense merece conocer la verdad», comentó el secretario de Estado Marco Rubio en un post en su cuenta de X.
Uno de los capítulos más extensos del informe, titulado «Un imperio del Espionaje», está dedicado a las actividades de inteligencia cubanas. El texto describe a la Dirección de Inteligencia (DI) como una de las agencias de espionaje más efectivas del mundo y sostiene que logró infiltraciones de alto nivel dentro del gobierno estadounidense.

El reporte cita al exjefe de contrainteligencia de la CIA, James Olson, en referencia al aparato de inteligencia cubano: «Son mucho mejores de lo que fue la KGB», y menciona los casos de Victor Manuel Rocha, exembajador estadounidense condenado por actuar como agente cubano, y Ana Belén Montes, exanalista de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) condenada por espionaje.
También recuerda el caso de la Red Avispa, a la que se refiere como «una de las mayores redes de espionaje cubanas jamás descubiertas en suelo estadounidense al momento de su desarticulación», en 1998.
El reporte expone que durante la mayor parte de la década de 1990, el régimen de La Habana dirigió a esta red clandestina de agentes encubiertos y oficiales de inteligencia en el sur de Florida.
https://www.state.gov/cuba-the-capital-of-21st-century-communism/
«Su misión era doble: infiltrarse y recabar información sobre instalaciones militares estadounidenses, e integrarse en las redes de la diáspora cubana, donde los agentes tenían la tarea de infiltrarse, vigilar y desarticular las organizaciones de exiliados cubanos que La Habana consideraba los enemigos más peligrosos del régimen de Castro».

En su presentación, la cancillería estadounidense señala que el ataque de Cuba contra Estados Unidos nunca fue, en esencia, una disputa sobre política económica, soberanía o sobre la propiedad de un territorio en particular.
El reporte expone que durante la mayor parte de la década de 1990, el régimen de La Habana dirigió a esta red clandestina de agentes encubiertos y oficiales de inteligencia en el sur de Florida.

«Su misión era doble: infiltrarse y recabar información sobre instalaciones militares estadounidenses, e integrarse en las redes de la diáspora cubana, donde los agentes tenían la tarea de infiltrarse, vigilar y desarticular las organizaciones de exiliados cubanos que La Habana consideraba los enemigos más peligrosos del régimen de Castro».
En su presentación, la cancillería estadounidense señala que el ataque de Cuba contra Estados Unidos nunca fue, en esencia, una disputa sobre política económica, soberanía o sobre la propiedad de un territorio en particular.
«Fue una revolución contra la civilización occidental misma, librada, en parte, mediante el método novedoso e insidioso de persuadir a los hijos de Occidente para que se rebelarán contra su propia herencia», subrayó.
Según el documento, La Habana desempeñó un papel fundamental en la formación de la llamada “Nueva Izquierda” internacional durante los años sesenta.
El informe sostiene que la Conferencia Tricontinental de 1966 en La Habana ayudó a consolidar una corriente revolucionaria basada en el antiimperialismo y la solidaridad con movimientos de liberación del llamado Tercer Mundo.

El reporte cita una frase atribuida a Fidel Castro en la Segunda Declaración de La Habana: “El deber de todo revolucionario es hacer la revolución”, presentada como una consigna que inspiró movimientos radicales en distintos continentes.
«Desde el principio, la política exterior de Castro se organizó en torno a su singular ambición de exportar su revolución a todo el hemisferio. Y ningún enemigo ocupaba un lugar más alto en su lista que Estados Unidos», apunta el reporte.
El informe afirma que Cuba financió, entrenó y respaldó movimientos guerrilleros y revolucionarios en América Latina, África y Medio Oriente.
Entre los ejemplos mencionados figuran el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en Nicaragua, grupos insurgentes en Colombia, Venezuela, Uruguay y Argentina, así como organizaciones palestinas.






