La proyección del presidente para el relanzamiento de la economía será en el segundo semestre de este año, según precisó durante la entrevista con los comunicadores. (Foto: Fuente externa).
  • Muchos se preguntan ¿por qué aflojó las restricciones si aumentan los contagios?
  • Abinader reconoce autoridades afrontan un gran dilema: Abrir o cerrar el país.
  • Mantener la economía o preservar la salud.

Santo Domingo, República Dominicana–Las autoridades afrontan un gran dilema: Abrir o cerrar el país, apostar al avivamiento económico o a la preservación de la salud.

Esa dicotomía está preñada de un doble reclamo, dividido a partes iguales: por un lado, la mitad de la ciudadanía exige abolición de restricciones y apertura plena; por otro, la otra mitad pide exactamente lo contrario y quiere cierre total.

Para el presidente Luis Abinader, se trata de una “contradicción” cuya solución media entre ambos extremos: el equilibrio. Lo dijo él: “Nuestra posición como Gobierno es llevar el equilibrio, teniendo como prioridad la salud, pero sin dejar caer la economía”, informa el Nuevo Diario digital.

Abinader vituperó y condenó las restricciones:
“El confinamiento es lo más odioso que hay. Ese toque de queda al que más molesta es al Gobierno y a nosotros”.

El gobernante dejó entrever que sus encuestas han medido la igualdad de ambos reclamos. ¿Por qué aflojó las restricciones si los contagios están aumentando de forma vertiginosa?

La gente, harta ya del encierro, ha disparado sus reclamos y se ha manifestado con creces. Las mediciones pudieran estar registrando este incremento de exigencias, y el termómetro ciudadano pudiera estar marcando una tendencia de apertura creciente.

La respuesta, sin embargo, podría encontrarse en sus mismas palabras. Una cosa dejó en claro: que las restricciones son “necesarias”. Así, se observa el dilema: deshielo económico o protección sanitaria, reapertura o confinamiento. La balanza está en manos del Gobierno.

El mandatario informó que la tasa de letalidad ha experimentado un leve incremento: de 1.21 % a 1.24 %, estando aún “muy por debajo” de la media regional y mundial.

Esas estadísticas, dijo, son manejadas por la Dirección de Epidemiología con la asistencia técnica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

¿Por qué algunos decesos se reportan muy tardíamente?
Abinader lo explicó así: La OPS debe cumplir un protocolo, realizar procedimientos técnicos, investigar y finalmente confirmar las muertes por Covid. Esto provoca un retraso de hasta 10 días en los reportes de Salud Pública, pues los decesos son registrados después de ser certificados por el organismo internacional.

“Según el protocolo de la OPS, ellos tienen que llevar una serie de investigaciones para confirmar que esas personas realmente murieron de Covid, y que otras que murieron no fueron de Covid”, apuntó Abinader.

Las vacunas
El jefe de Estado subrayó que hay “todo un nerviosismo” porque la producción de vacunas se ha afectado en algunos lugares”, y países como Italia y Alemania incluso han advertido que podrían demandar a las farmacéuticas porque no están cumpliendo con la cantidad que se comprometieron a suplir.

El Gobierno dominicano no quiere que le pase lo mismo, y por eso está “asegurando que lo que a nosotros se nos aseguró también se pueda cumplir en nuestro país, y hasta ahora nos han dicho que sí”.

Se espera que el primer lote llegue este mes, en febrero otra parte, y el grueso de las dosis a partir de marzo. El consuelo oficial es que otros países han sufrido hasta seis rebrotes, pero la República Dominicana solo ha experimentado uno.

La recuperación
El mandatario reveló que en su momento más alto, el programa Fase I llegó a tener más de 600 mil trabajadores suspendidos, mientras que al 31 de diciembre, solo quedaban poco menos que 65 mil. Estos son los que aún están incluidos en el programa.
Ese solo dato, dijo él, refleja la recuperación económica que va en marcha.

Su criterio es que, de todos los sectores, el mayor necesitado es el turismo, pero este necesita tiempo para lograr su plena reactivación. Sin embargo, hay variables que no dependen del Gobierno.