
- «No hay parámetros para recordarla: Angelita es un ser de luz”, dijo su hermano Ángel Curiel, al referirse a la vedette fallecida la madrugada del domingo
- En las décadas de los años 80 y 90, Angelita Curiel alcanzó gran notoriedad en la televisión y los escenarios nacionales e internacionales gracias a su talento, carisma y estilo único
Santo Domingo, República Dominicana – En una ceremonia privada, la familia de Angelita Curiel, mejor conocida como “La Mulatona”, le dio el último adiós a la vedette dominicana la tarde de este domingo en el cementerio Cristo Redentor.
Los servicios funerarios se llevaron a cabo desde el mediodía en la Funeraria Inavi (Savica), en la calle Pasteur, Gascue, donde amigos cercanos y familiares se reunieron para despedir a quien en los años 80 iluminó los escenarios con un carisma inigualable.

Aunque su hijo, Steven Curiel, pidió a la prensa mantenerse al margen del acto fúnebre, este deseo no vino de sus familiares inicialmente, sino de la propia Angelita antes de fallecer, según su hermano Ángel Curiel.
Con esfuerzo para contener las lágrimas, Ángel recordó la otra faceta de la vedette, como una hermana, hija y madre, informa Listín Diario digital.
“Más allá del escenario, Angelita fue una hija ejemplar, una madre extraordinaria y la mejor hermana que cualquiera hubiera podido desear. No hay parámetros para recordarla: Angelita es un ser de luz”, dijo. Ángel, con la voz entrecortada, reveló lo que terminó arrebatándole la vida a su hermana.
Contó que Angelita sufrió un mareo repentino que desencadenó un accidente cerebrovascular (ACV). Esto provocó que cayera por los escalones de su casa y obligó a trasladarla de inmediato al hospital.
Desde ese momento comenzaron las complicaciones. Los médicos diagnosticaron una fractura en la cadera izquierda, además de un sangrado interno que agravaba aún más la situación.
Ángel dijo que los médicos les comunicaron que necesitaban pintas de sangre.
“Ante esta información y a la bendita intercepción de la primera dama de la República, mi hermana fue intervenida rápidamente”, y pudieron llevarla a la Plaza de la Salud donde se le realizó una transfusión de sangre.
Pero el daño ya era severo. El ACV afectó sus riñones, el hígado y las vías urinarias. Su cuerpo comenzó a colapsar poco a poco, complicándose también los pulmones.
Ángel reconoció la entrega del personal médico: “Hicieron todo lo posible, un trabajo encomiable, pero parece que cuando te toca, te toca”.
La Mulatona: Una leyenda artística
La madrugada de este domingo falleció la actriz y vedette Angelita Curiel, conocida popularmente como La Mulatona, a los 66 años de edad, en la unidad de cuidados intensivos del Hospital General Plaza de la Salud, donde permanecía ingresada.
La noticia fue confirmada por su hijo, Steven Curiel, quien explicó que el deceso ocurrió a causa de un paro respiratorio. Sus restos serán expuestos este mismo domingo en la funeraria Inavi (Savica), en la calle Pasteur del sector Gazcue, y en las próximas horas se darán a conocer los detalles de su sepelio.
Días atrás, la artista había sido hospitalizada en el Darío Contreras tras una caída que le provocó la fractura de un fémur. A sus problemas de salud se sumaban la insuficiencia renal y otras complicaciones que finalmente deterioraron su estado.
Una estrella del espectáculo
En las décadas de los años 80 y 90, Angelita Curiel alcanzó gran notoriedad en la televisión y los escenarios nacionales gracias a su talento, carisma y estilo único.
El nombre de “La Mulatona” nace para un segmento de humor, en El Show del Mediodía, en el que Freddy Beras Goico, interpreta una parodia de temas cotidianos, a ritmo de la canción “La Mulatona”, compuesta por Piro Valerio.
La versión más conocida popularmente fue grabada por Ramón Gallardo en 1963, interpretada por Rafaelito Martínez.
Es aquí que la joven Angelita Curiel se convierte en el soporte visual, al bailar con gracia y creatividad durante el segmento de humor. Así el nombre artístico de Angelica Curiel, quien ya contaba con experiencia, bailando en el escenario, y quien traía el arte en las venas heredado de sus padres artistas, el barítono Tony Curiel y la cantante Ángela Vásquez.
Deslumbrante presencia
Su participación en programas icónicos como El Show del Mediodía, El Show de Luisito y Anthony y De Remate le ganó un lugar en la memoria colectiva de varias generaciones.
Con su deslumbrante presencia, trajes cargados de brillo y un estilo provocador, fue considerada una de las grandes exponentes del vedetismo en el país, compartiendo escenario con figuras de la talla de Freddy Beras Goico, Yaqui Núñez del Risco, Anthony Ríos, Luisito Martí, Felipe Polanco y Cuquín Victoria.
Aunque se retiró de la televisión hace casi dos décadas, continuó ligada al arte detrás de las cámaras y en ocasiones regresó a los medios para hablar de su trayectoria.
En entrevistas recientes, reiteró el orgullo que sentía por su carrera: «Me siento feliz con lo que hice. Si Dios me diera la posibilidad de nacer de nuevo, quisiera ser vedette», expresó en una conversación con Diario Libre.
Su legado artístico permanece vivo en la memoria de quienes disfrutaron de su talento y personalidad arrolladora.





