El acuerdo anunciado por la Casa Blanca representa el mayor avance diplomático entre Washington y Teherán en años. Europa lo celebra como un “punto de inflexión” para la estabilidad regional, mientras los mercados energéticos ya muestran señales de alivio.
  • El ataque, que incluyó al menos dos drones y la posible aproximación de un tercero, activó de inmediato protocolos de emergencia en el distrito diplomático de la capital saudita. Las autoridades informaron que no hubo heridos, ya que el edificio se encontraba vacío al momento del impacto
  • La Misión Diplomática de EE.UU. en Arabia Saudita emitió una alerta urgente ordenando a ciudadanos estadounidenses en Riad, Jeddah y Dharéin a refugiarse en el lugar y evitar la zona de la embajada hasta nuevo aviso

Washington, EEUU — La tensión en Medio Oriente escaló nuevamente este lunes tras el ataque con drones contra la Embajada de Estados Unidos en Riad**, un hecho que autoridades sauditas atribuyeron a drones lanzados desde Irán, en medio de una ola de represalias regionales.

El incidente ocurrió en horas de la noche y provocó un incendio limitado y daños materiales menores, según confirmó el Ministerio de Defensa saudita citado por medios estadounidenses.

El ataque, que incluyó al menos dos drones y la posible aproximación de un tercero, activó de inmediato protocolos de emergencia en el distrito diplomático de la capital saudita. Las autoridades informaron que no hubo heridos, ya que el edificio se encontraba vacío al momento del impacto.

Reacción de Arabia Saudita

El Ministerio de Defensa saudita calificó el ataque como una “violación grave de la seguridad diplomática” y aseguró que sus sistemas de defensa aérea interceptaron otros drones en ruta hacia la zona. La institución reiteró su compromiso de “proteger todas las misiones extranjeras en el reino” y señaló que mantiene coordinación estrecha con socios internacionales para contener la escalada.

Respuesta de Estados Unidos

La Misión Diplomática de EE.UU. en Arabia Saudita emitió una alerta urgente ordenando a ciudadanos estadounidenses en Riad, Jeddah y Dharéin a refugiarse en el lugar y evitar la zona de la embajada hasta nuevo aviso.

Washington condenó el ataque y lo vinculó directamente con la campaña de represalias iraníes tras recientes operaciones militares en la región.

Funcionarios estadounidenses señalaron que el ataque ocurre en un momento de alta volatilidad, mientras el gobierno evalúa medidas adicionales para proteger instalaciones diplomáticas y personal en Medio Oriente. Aunque no se han anunciado represalias inmediatas, la Casa Blanca advirtió que responderá “en el momento y la forma que considere necesarios”.

Contexto regional

El ataque se produce en medio de una serie de ofensivas iraníes contra aliados de EE.UU., luego de bombardeos estadounidenses e israelíes que intensificaron el conflicto. La expansión del teatro de operaciones ha generado preocupación por la seguridad de rutas aéreas, infraestructura energética y misiones diplomáticas en el Golfo.