ARCHIVO - Las banderas estadounidense y china ondean en el Parque de Nieve Genting antes de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022, en Zhangjiakou, China, el 2 de febrero de 2022.

Una de las modificaciones significativas de la hoja informativa en línea del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre China elimina el nombre oficial del país, República Popular China (RPC) y deja sólo China

Washington — La República Popular China está fuera. En su lugar, quedó sólo China.

Esta es una de las modificaciones significativas de la hoja informativa en línea del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre el país asiático, que elimina el nombre oficial del país: la República Popular China (RPC), a favor de solo dejar sólo China.

“Taipéi debería consolarse con el hecho de que el cambio en el término [de PRC a China] no representa un cambio de política en los Estados Unidos. El hecho es que Estados Unidos todavía tiene su política de ‘Una China’ y, bajo esa política, mantiene relaciones diplomáticas con Beijing y sólidas relaciones no oficiales con Taipéi”, dijo a la Voz de América Russell Hsiao, director ejecutivo del Global Taiwan Institute.

“Desde 1979, Washington ha reconocido al gobierno de Beijing de la República Popular China como el único gobierno legal de China, por lo que el cambio de término es esencialmente una forma diferente de presentar el mismo conjunto de hechos, que no han cambiado en absoluto”, dijo Hsiao.

Los cambios de redacción realizados la semana pasada por el Departamento de Estado eliminaron una referencia a que Washington no apoyaba la independencia de Taiwán, pero dejaron intacto el contenido que señalaba que Estados Unidos se opone a los “cambios unilaterales del status quo” de ambos lados del estrecho de Taiwán.

Sin embargo, un cambio significativo en la página web del Departamento de Estado sobre China es la eliminación del contenido sobre la cooperación con los aliados en cuestiones relacionadas con China y sobre la ayuda a Beijing en cuestiones culturales y de protección del medio ambiente.

En su lugar, hay un nuevo lenguaje centrado en la relación comercial entre Estados Unidos y China, señalando la dificultad para las empresas estadounidenses de operar en China y que la economía china es “uno de los climas de inversión más restrictivos del mundo”.

Otro cambio de tono, en línea con la retórica utilizada por la administración del presidente Donald Trump, se refleja en las frecuentes referencias al Partido Comunista Chino (PCCh).

El partido está acusado directamente de intentar “manipular y subvertir” las organizaciones de las Naciones Unidas y otros organismos internacionales y de buscar “preparar e instalar a miembros del PCCh en puestos de liderazgo y otros puestos” en dichos grupos.

En la hoja informativa recientemente editada, también se culpa al PCCh de “actividad cibernética maliciosa contra el gobierno estadounidense, el sector privado y las redes de infraestructura crítica”.

El documento ahora señala que Estados Unidos está dedicado a contrarrestar estas actividades “para ayudar a proteger a los ciudadanos, las empresas y las industrias estadounidenses”.

“Estos movimientos reflejan una sensación general en Washington y dentro de la administración Trump de que el compromiso con China ha fracasado y se justifica un enfoque más duro”, dijo a la VOA Rorry Daniels, director gerente del Instituto de Política de la Sociedad Asiática.

En la hoja informativa recientemente editada, también se culpa al PCCh de “actividad cibernética maliciosa contra el gobierno estadounidense, el sector privado y las redes de infraestructura crítica”.