ARCHIVO - Tiendas de campaña recién erigidas para migrantes detenidos se ven en la Estación Naval de la Bahía de Guantánamo de Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo, Cuba, el 21 de febrero de 2025.

La Casa Blanca traslada a EEUU a migrantes retenidos en la Base de Guantánamo. Se trata de 40 personas, entre ellos 23 «altamente peligrosos», según funcionarios de la administración del presidente Donald Trump

Washington, EEUU — El gobierno del presidente Donald Trump ha removido a los últimos migrantes retenidos en su base naval de la Bahía de Guantánamo, Cuba, y los ha enviado de regreso a Estados Unidos continental mientras esperan su deportación.

Dos funcionarios de defensa estadounidenses informaron a la Voz de América el miércoles que 40 detenidos, incluidos 23 «extranjeros ilegales altamente peligrosos», encarcelados en el centro de detención de la base, fueron trasladados a Luisiana el martes.

Los funcionarios, que hablaron bajo condición de anonimato para poder referirse a la operación, afirmaron que los detenidos fueron trasladados en una aeronave no militar por orden de funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

Ni el ICE ni su agencia matriz, el Departamento de Seguridad Nacional, han respondido a las solicitudes de comentarios.

La semana pasada, en respuesta a una solicitud de información actualizada sobre los detenidos en Guantánamo, un portavoz del ICE declinó hacer comentarios «debido a litigios pendientes».

ICE y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que han liderado los esfuerzos de deportación en Estados Unidos durante la presidencia de Trump, se han negado repetidamente a responder preguntas sobre la identidad de los detenidos, sus países de origen o los delitos que se les imputan.

La secretaria de Seguridad Nacional de EEUU, Kristi Noem, declaró en redes sociales que muchos de los «extranjeros ilegales altamente peligrosos» enviados a Guantánamo son miembros de la pandilla venezolana Tren de Aragua y han confesado o han sido acusados de asesinato, intento de asesinato, agresión, tráfico de armas y delitos relacionados con drogas.

El gobierno de Trump anunció a finales de enero sus planes de utilizar la base naval estadounidense en Guantánamo para detener a los migrantes que serían deportados.