
El Banco Central de Cuba anunció que la entidad extranjera que procesa operaciones con Visa y MasterCard dejará de prestar servicios a FINCIMEX desde el 6 de junio. En tanto, la cadena hotelera española Meliá Hotels International anunció este miércoles la salida inmediata de 15, de sus 34 hoteles en Cuba.
Miami, EEUU — El Banco Central de Cuba (BCC) informó este miércoles que la entidad extranjera encargada de procesar operaciones con tarjetas Visa y MasterCard dejará de prestar servicios a la financiera estatal FINCIMEX, a partir del próximo 6 de junio.
Según la autoridad monetaria cubana, la institución financiera internacional comunicó la terminación de la relación comercial en cumplimiento de la Orden Ejecutiva 14404, firmada por el presidente estadounidense Donald Trump el 1 de mayo, que amplía las restricciones económicas contra el régimen de La Habana.
El BCC señaló que, tras la interrupción del servicio, permanecerán operativas las tarjetas prepago nacionales Clásica y Tropical, así como las tarjetas Mir, emitidas por Rusia, y UnionPay, de origen chino.
La decisión representa otro golpe para la deprimida economía cubana. La nueva orden ejecutiva estadounidense, que contempla sanciones contra empresas extranjeras, bancos internacionales y otros actores financieros que faciliten operaciones con personas o entidades vinculadas a La Habana.
Lo que el Banco Central de Cuba promociona cínicamente como un supuesto «impacto poblacional», para la mayor parte de la ciudadanía representa un golpe directo a la «logística» de la clase alta y un símbolo de presión política que escasamente frisa al cubano de a pie, de acuerdo a las opiniones recogidas por Martí Noticias.
Para el periodista Reynaldo Escobar, las repercusiones inmediatas son claras y afectan a un sector con alta influencia, aunque numéricamente reducido.
La imposibilidad de pagar hoteles, rentar vehículos o comprar en tiendas de divisas no solo afecta al turista, sino que paraliza la vida cotidiana de extranjeros que viven en Cuba, como corresponsales extranjeros, diplomáticos y también, de aquellos cubanos que, gracias a cuentas en el exterior, lograban sortear la carestía local.
«Esto va a afectar a una clase de personas que, aunque no llenan plazas protestando, tienen una enorme importancia en la influencia política del país», señaló Escobar.
El analista advierte además una consecuencia macroeconómica: un vaticinado aumento del dólar a cifras incalculables, obligando a quienes aún tienen divisas a operar exclusivamente con efectivo.
Compañías extranjeras se retiran de Cuba
En tanto, la cadena hotelera española Meliá Hotels International anunció este miércoles la salida inmediata de 15, de sus 34 hoteles en Cuba.
Otras cadenas hoteleras internacionales ya habían anunciado su salida total o el cese parcial de sus operaciones en la isla, entre ellas Blue Diamond Resorts, que gestionaba alrededor de 62 hoteles; Iberostar, que desde el 1 de junio cesó la operación y comercialización de 12 hoteles vinculados directamente a Gaviota/GAESA y la de Archipiélago International, de la cadena Aston, que el 2 de junio dejó de operar varios establecimientos clave como el Grand Aston Habana y el Grand Aston Varadero.
Además, en medio de la crisis, varias aerolíneas internacionales han suspendido sus viajes a Cuba en los últimos meses, entre ellas Iberia; World2Fly, la aerolínea del grupo Iberostar; Plus Ultra, Air Canada, WestJet, Sunwing, Air Transat, LATAM Perú, Magnicharters, Air France, entre otras.






