
El gobierno de Estados Unidos rechazó audiencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos tras señalar que carece de competencia. La Audiencia temática de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) trató sobre las operaciones estadounidenses contra el narcotráfico en el Caribe y el Pacífico Oriental
Washington, EEUU – El gobierno de los Estados Unidos rechazó de manera categórica la injerencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para juzgar las operaciones antinarcóticos en áreas del Caribe y el Pacífico Oriental.
El portavoz Adjunto del Departamento de Estado, Thomas Pigott, afirmó el viernes que “la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) se extralimitó considerablemente en su mandato y actuó más allá de sus competencias al celebrar una audiencia temática sobre las operaciones estadounidenses de lucha contra el narcoterrorismo en el Caribe y el Pacífico Oriental.”
Subrayó que la CIDH permitió que la Unión Americana de Libertades Civiles, ACLU, aprovechara la audiencia para intentar obligar a Estados Unidos a revelar prematuramente argumentos y pruebas en dos casos pendientes ante tribunales federales estadounidenses.
“La CIDH carece de competencia para revisar los asuntos en cuestión, que conciernen a la interpretación y aplicación del derecho internacional humanitario, no al derecho de los derechos humanos, y no debería ser utilizada como instrumento en una estrategia de litigio interno por la ACLU ni por ninguna otra parte”, señaló el portavoz del Departamento de Estado.
Al mismo tiempo, afirmó que “Estados Unidos insta a la Comisión a que en el futuro se atenga a su Estatuto y Reglamento y evite inmiscuirse en asuntos que se encuentran en litigio interno activo y que quedan fuera del ámbito de los derechos humanos.”
“Convocar audiencias en estas circunstancias conlleva el riesgo de socavar —en lugar de fortalecer— la credibilidad del sistema interamericano de derechos humanos”, advierte el funcionario.
El vocero sugirió que “La Comisión debe reorientar su atención hacia las peticiones individuales que permanecen estancadas en su expediente, a veces durante décadas. Esta Comisión tiene la obligación para con esos peticionarios de atender sus inquietudes de manera oportuna.”





