
La medida, anunciada durante la madrugada, implicaba el cierre total del espacio aéreo del aeropuerto de El Paso, Texas, en un radio de 10 millas náuticas, afectando vuelos comerciales, de carga y aviación general, por razones de seguridad, según una nota de Administración Federal de Aviación, FAA
Texas, EEUU — El Aeropuerto Internacional de El Paso, en Texas, vivió horas de incertidumbre este miércoles tras una sorpresiva orden de la Administración Federal de Aviación (FAA) que suspendió todos los vuelos hacia y desde la terminal aérea por un periodo inicialmente fijado en 10 días, alegando “razones especiales de seguridad”, debido a la presencia de drones desconocidos en la zona, próximo a una base militar.
La medida, anunciada durante la madrugada, implicaba el cierre total del espacio aéreo en un radio de 10 millas náuticas, afectando vuelos comerciales, de carga y aviación general.
El aviso oficial, publicado en el sitio web de la FAA, que en principio no detallaba la naturaleza de la amenaza, generó preocupación entre autoridades locales y viajeros.
La congresista Verónica Escobar, representante del distrito de El Paso, señaló que su oficina no había identificado ninguna amenaza inmediata contra la comunidad, aunque pidió claridad al regulador federal.
Sin embargo, la situación dio un giro inesperado pocas horas después. La FAA anunció en la red X que levantaba el cierre temporal, asegurando que “no existe ninguna amenaza para la aviación comercial” y que las operaciones se reanudarían con normalidad.
El abrupto levantamiento de la restricción sorprendió a aerolíneas y autoridades locales, que se preparaban para un cierre prolongado con potencial de causar interrupciones significativas en una ciudad fronteriza cuya área metropolitana supera los 700 mil habitantes.
The FAA and DOW acted swiftly to address a cartel drone incursion.
The threat has been neutralized, and there is no danger to commercial travel in the region.
The restrictions have been lifted and normal flights are resuming. https://t.co/xQA1cMy7l0
— Secretary Sean Duffy (@SecDuffy) February 11, 2026
Aunque la FAA no ofreció explicaciones adicionales, reportes paralelos indicaron que el Departamento de Defensa habría desactivado drones pertenecientes a cárteles mexicanos que habrían ingresado al espacio aéreo estadounidense, según un funcionario de la administración Trump citado por medios nacionales.
Poco después, la versión fue confirmada por el secretario de la agencia reguladora, Sean Duffy, en un mensaje en su cuenta de X, donde indica que la amenaza fue neutralizada y ya no hay peligro alguno para la reanudación de las operaciones aéreas y vuelos normales.
La medida del cierre, que no tiene precedentes desde los ataques del 911, había dejado varados en el aeropuerto numerosos aviones de Southwest Airlines y American Airlines, entre otras aerolíneas.
El aeropuerto, que se encuentra junto al aeródromo militar estadounidense Biggs Army Airfield y al otro lado de la frontera con la ciudad mexicana de Juárez, gestiona alrededor de 4 millones de pasajeros al año.
El episodio dejó más preguntas que respuestas. La falta de detalles sobre la amenaza, la duración inicialmente anunciada del cierre y la rapidez con la que fue revertido alimentaron especulaciones sobre un posible incidente de seguridad sensible.
Para los viajeros, el impacto fue limitado debido a la brevedad de la suspensión, pero el evento subraya la vulnerabilidad de infraestructuras críticas en zonas fronterizas y la necesidad de mayor transparencia en decisiones que afectan la movilidad aérea.






