
Jackson, quien trabajó estrechamente con Martin Luther King Jr. y se convirtió en una voz global por la igualdad racial, llevaba años enfrentando un deterioro progresivo de salud
Washington, EEUU — El reverendo Jesse Jackson, una de las figuras más influyentes del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, falleció el martes 17 de febrero de 2026 a los 84 años, rodeado de su familia. Su deceso marca el cierre de una era para el activismo afroamericano y la política progresista del país.
Jackson, quien trabajó estrechamente con Martin Luther King Jr. y se convirtió en una voz global por la igualdad racial, llevaba años enfrentando un deterioro progresivo de salud. Desde noviembre de 2025 permanecía hospitalizado tras complicaciones asociadas a la parálisis supranuclear progresiva, una enfermedad neuromuscular degenerativa similar al Parkinson, diagnosticada en 2017.
A lo largo de su vida pública, Jackson se destacó como negociador internacional, defensor del derecho al voto y crítico de la desigualdad económica.
Fundó la organización Rainbow PUSH Coalition, desde donde impulsó campañas por la justicia social y la representación política de las minorías. Su familia confirmó que murió “pacíficamente”, destacando su legado como “servidor de los oprimidos y los sin voz”.
En la década de 1980, Jackson se convirtió en el primer afroamericano con una posibilidad real de obtener la nominación presidencial demócrata, tras sus campañas de 1984 y 1988, que transformaron el panorama político del partido e inspiraron a nuevas generaciones de líderes.
Su muerte ha generado una ola de reacciones en todo el país. Líderes comunitarios, figuras políticas y organizaciones civiles han resaltado su papel como puente entre el activismo de los años sesenta y las luchas contemporáneas por la equidad racial.
En Chicago, su ciudad adoptiva, múltiples instituciones han anunciado actos conmemorativos para honrar su trayectoria.
El legado de Jesse Jackson permanece como símbolo de perseverancia, liderazgo moral y compromiso con la justicia social, dejando una huella profunda en la historia estadounidense.






