Esta iniciativa reafirma el compromiso binacional de apoyar la seguridad, mejorar la preparación ante emergencias y contribuir al bienestar de las comunidades más vulnerables.

La asistencia del Ejército de Estados Unidos tiene el propósito de fortalecer la capacidad operativa de los cuerpos de bomberos rurales en el suroeste de la República Dominicana

Santo Domingo, República Dominicana – Con el apoyo del Departamento de Guerra de los EE. UU. y a través del Programa C5 Denton, se donó una nueva partida de equipos de emergencia para ayuda humanitaria la cual arribó este jueves al país.

Una nota de la embajada de Estados Unidos precisa que la partida de asistencia humanitaria incluye un camión de bomberos, trajes estructurales para bomberos y otros suministros de respuesta.

La ayuda del Ejército de Estados Unidos tiene el propósito de fortalecer la capacidad operativa de los cuerpos de bomberos rurales en el suroeste de la República Dominicana.

Hasta la fecha, este programa ha entregado camiones y equipos que benefician a más de 300,000 ciudadanos en zonas rurales del suroeste del país.

Esta iniciativa reafirma el compromiso binacional de apoyar la seguridad, mejorar la preparación ante emergencias y contribuir al bienestar de las comunidades más vulnerables.

La Embajada estadounidense resaltó que estas acciones reafirman el compromiso de colaboración entre Estados Unidos y la República Dominicana para fortalecer la capacidad de respuesta a emergencias, ampliar la seguridad comunitaria y mejorar el bienestar de miles de familias en zonas rurales.

Entre las aeronaves observadas figuran los C-5 Super Galaxy y C-17 Globemaster III, reconocidos por su enorme capacidad de carga y su utilización en misiones humanitarias, estratégicas y de alto nivel logístico.

En las cercanías de la cabecera de la pista 17 del AILA se aprecia, a distancia, un amplio dispositivo de seguridad compuesto por militares estadounidenses y miembros del Cuerpo Especializado en Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC), quienes trabajan de manera coordinada en las maniobras de aterrizaje, descarga y traslado de los equipos.

Como parte del protocolo de seguridad, no se permite el acceso de periodistas ni a empleados civiles de la terminal durante las operaciones.