Según documentos judiciales, Cordero utilizaba su acceso privilegiado para manipular el sistema consular y favorecer a solicitantes que pagaban por el servicio ilícito. 

Agente de la DEA en Santo Domingo acusado de corrupción provoca cierre de oficina en la embajada. El caso tomó mayor dimensión cuando medios estadounidenses revelaron detalles del presunto esquema, que habría comenzado con intermediarios en el Caribe ofreciendo citas aceleradas para visas a cambio de dinero en efectivo

Washington, EEUU — La Embajada de Estados Unidos en Santo Domingo atraviesa uno de los mayores escándalos internos de los últimos años tras la acusación formal contra Melitón Cordero, supervisor de la oficina de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en República Dominicana, por su presunta participación en un esquema de “fraude de visas y sobornos”.

El caso ha generado repercusiones diplomáticas inmediatas y llevó al cierre temporal de la oficina antinarcóticos dentro de la sede diplomática.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que Cordero fue imputado por “agilizar ilegalmente citas y aprobaciones de visas” a cambio de pagos que rondaban los USD 10,000, utilizando su posición para manipular un programa destinado originalmente a facilitar trámites para informantes confidenciales.

Canciller: Cierre de oficina de la DEA nada tiene que ver con RD

La investigación, liderada por agencias federales, reveló que el agente habría intervenido en “al menos 119 solicitudes”, alterando procesos consulares y comprometiendo la integridad de los controles internos.

La embajadora estadounidense en Santo Domingo, Leah F. Campos, anunció públicamente el cierre inmediato de la oficina de la DEA, calificando los hechos como una “violación repugnante y vergonzosa de la confianza pública” y asegurando que no tolerará “ni siquiera la percepción de corrupción” dentro de la misión diplomática.

Aunque la oficina física permanece clausurada, la embajada aclaró que la cooperación bilateral contra el narcotráfico continúa “al mismo ritmo robusto” mediante los centros operativos de Miami y Puerto Rico, mientras avanza la investigación interna.

El caso tomó mayor dimensión cuando medios estadounidenses revelaron detalles del presunto esquema, que habría comenzado con intermediarios en el Caribe ofreciendo citas aceleradas para visas a cambio de dinero en efectivo.

Según documentos judiciales, Cordero utilizaba su acceso privilegiado para manipular el sistema consular y favorecer a solicitantes que pagaban por el servicio ilícito.

La detención del agente y el cierre de la oficina han generado preocupación en sectores de seguridad regional, dado el rol estratégico de República Dominicana en las rutas del narcotráfico del Caribe.

No obstante, autoridades dominicanas y estadounidenses han reiterado que las operaciones conjuntas continúan activas y que el caso, aunque grave, no afectará los esfuerzos binacionales para combatir el crimen organizado.