
En un comunicado, el Departamento de Estado y los estados miembros del Escudo de las Américas, subrayan lo siguiente: “Rechazamos toda acción, declaración o decisión que pretenda deslegitimar el mandato conferido por la ciudadanía, desacreditar sin fundamento a las autoridades electorales competentes u obstaculizar la transición institucional, conocida en Colombia como proceso de empalme”
Washington, EEUU – Estados Unidos rechazó de manera categórica lo que califica de intentos para deslegitimar los resultados electorales en Colombia, al entorpecer el proceso de transición al nuevo gobierno, en un documento suscrito por trece naciones miembros del Escudo de las Américas.
El documento fue ratificado por los Gobiernos de los Estados Unidos de América, Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago.
La declaración conjunta subraya que “Observamos con profunda preocupación las recientes declaraciones y acciones que, sin fundamentos debidamente justificados, ponen en duda la integridad del proceso electoral en la República de Colombia y generan incertidumbre respecto al curso normal de la transición institucional.”
Al mismo tiempo, resalta que “En toda democracia constitucional, la voluntad soberana de los ciudadanos —expresada libremente en las urnas y formalizada por las autoridades electorales competentes— constituye el único fundamento de la legitimidad del poder público. Ignorar los resultados proclamados oficialmente por dichas autoridades constituye un grave desacato a la voluntad popular y a los principios que sustentan el Estado de Derecho.”
Por lo tanto, el grupo de trece naciones rechaza “toda acción, declaración o decisión que pretenda deslegitimar el mandato conferido por la ciudadanía, desacreditar sin fundamento a las autoridades electorales competentes u obstaculizar la transición institucional, conocida en Colombia como proceso de empalme.”
Agrega que la transición entre gobiernos no constituye una concesión política, sino un deber constitucional e institucional destinado a garantizar la continuidad del Estado, la estabilidad democrática y el cumplimiento efectivo de la voluntad popular.
Los países miembros del Escudo de las Américas concluye la declaración “haciendo un firme llamado a todas las autoridades colombianas para que actúen en estricta observancia de la Constitución, la ley y los principios democráticos; para que respeten los resultados proclamados oficialmente por las autoridades electorales competentes; y para que garanticen una transición pacífica, ordenada y transparente, de acuerdo con los más altos estándares del Estado de Derecho.”





