El mensaje final de los organizadores fue claro: las protestas continuarán mientras no haya respuestas concretas y mientras los derechos fundamentales sigan percibiéndose en riesgo. (Imagen: Fuente externa)
  • Cientos de ciudadanos realizaron una protesta en la Plaza de la Bandera contra el Código Penal; denuncian alto costo de la vida y abuso policial
  • Diversos grupos denunciaron que la propuesta legislativa contiene artículos que podrían limitar derechos adquiridos, afectar a mujeres y minorías, y reducir garantías procesales, por lo que ha sido llamada Ley Mordaza
  • Para muchos manifestantes, el proceso de discusión ha sido apresurado y poco inclusivo

Santo Domingo, República Dominicana – La explanada de La Bandera en el centro de la capital dominicana, volvió a convertirse este jueves en punto de encuentro para cientos de ciudadanos que se manifestaron contra varias decisiones recientes del gobierno.

La jornada reunió a colectivos sociales, estudiantes, activistas, organizaciones comunitarias y ciudadanos independientes que acudieron con pancartas, tambores y banderas dominicanas para exigir respeto a los derechos fundamentales y mayor transparencia en la gestión pública.

Motivos principales de la protesta

Los participantes señalaron cuatro ejes de preocupación que, según ellos, reflejan un deterioro del clima democrático y social del país:

Nuevo Código Penal:

Diversos grupos denunciaron que la propuesta legislativa contiene artículos que podrían limitar derechos adquiridos, afectar a mujeres y minorías, y reducir garantías procesales, por lo que ha sido llamada Ley Mordaza. Para muchos manifestantes, el proceso de discusión ha sido apresurado y poco inclusivo.

Plan anticrisis:

Aunque el gobierno lo presenta como una respuesta a la inflación y al encarecimiento de servicios básicos, los asistentes consideran que las medidas no alivian la carga económica de los hogares. Señalan que los precios de alimentos, transporte y energía continúan en aumento, mientras los salarios permanecen estancados.

Abuso policial: 

Organizaciones de derechos humanos y ciudadanos denunciaron casos recientes de uso excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias y operativos considerados intimidatorios. La protesta exigió protocolos más estrictos, sanciones claras y una reforma policial efectiva.

Libertad de expresión:

Varios colectivos alertaron sobre presiones, amenazas y restricciones a periodistas, comunicadores y activistas digitales. La preocupación central es que el ambiente para la crítica pública se ha vuelto más tenso, lo que podría afectar la participación ciudadana y el debate democrático.

Quiénes participaron

La concentración reunió una mezcla diversa de sectores:

  • Estudiantes universitarios, que reclamaron mayor transparencia en políticas públicas y protección de derechos civiles.
  • Colectivos feministas y de derechos humanos, preocupados por retrocesos en garantías legales y por el impacto del nuevo Código Penal.
  • Organizaciones comunitarias de distintos barrios del Gran Santo Domingo, afectadas por el costo de vida y la inseguridad.
  • Profesionales independientes, periodistas y trabajadores del sector cultural que expresaron inquietud por la libertad de expresión.
  • Ciudadanos sin afiliación política, que acudieron motivados por el malestar económico y la percepción de falta de respuestas claras del gobierno.

La presencia de grupos variados dio a la protesta un carácter plural, con consignas que iban desde reclamos económicos hasta llamados a proteger derechos fundamentales.

Ambiente y desarrollo de la jornada

La manifestación transcurrió de manera pacífica. Los asistentes se organizaron en pequeños bloques con carteles y mensajes alusivos a cada causa.

Durante la manifestación hubo intervenciones breves de activistas, lectura de comunicados y momentos de silencio en memoria de víctimas de violencia policial. También se escucharon consignas que pedían “más derechos y menos abusos” y “políticas reales contra la crisis”.

Aunque no se registraron incidentes mayores, los manifestantes señalaron la presencia de un amplio contingente policial en los alrededores, lo que generó preocupación entre algunos grupos por el historial reciente de tensiones entre ciudadanos y agentes.

Un reflejo del malestar social

La protesta en La Bandera se suma a una serie de expresiones ciudadanas que han surgido en los últimos meses en Santo Domingo. El denominador común es el malestar social provocado por la combinación de inflación, servicios inestables, inseguridad y desconfianza en las instituciones.

Para los asistentes, la jornada fue un recordatorio de que la ciudadanía exige ser escuchada y participar en la construcción de soluciones.

El mensaje final de los organizadores fue claro: las protestas continuarán mientras no haya respuestas concretas y mientras los derechos fundamentales sigan percibiéndose en riesgo.