
- La medida, en medio de la incertidumbre y preocupación sobre su alcance, tiene lugar en el marco de un nuevo escenario político tras la captura de Nicolás Maduro y la presión de la Casa Blanca sobre Miraflores
- En cuanto a los presos políticos en Venezuela, según la organización Foro Penal, hay 448 excarcelados verificados desde el 8 de enero, mientras que más de 600 personas permanecen tras las rejas de forma arbitraria por el régimen
Caracas, Venezuela — La Asamblea Nacional de Venezuela controlada por el régimen aprobó este jueves 19 de febrero una Ley de Amnistía general con la que cientos de presos políticos podrían recuperar su libertad, aunque existen profundas preocupaciones entre expertos y familiares que aseguran que la medida tendrá un alcance limitado.
Esta amnistía se presenta en el marco de un nuevo escenario político tras la captura de Nicolás Maduro, el establecimiento de un régimen interino bajo la figura de Delcy Rodríguez y la presión de la Casa Blanca sobre Miraflores.
Los diferentes artículos que conforman esta ley, que se supone que contempla casos desde 1999 y abarca los 27 años de poder chavista, en el artículo 6 delimita su aplicación a momentos políticos específicos.
Los mismos incluyen desde el intento de golpe de Estado de abril de 2002 contra Hugo Chávez, hasta las manifestaciones de rechazo a la fraudulenta elección presidencial del 28 de julio de 2024 en la que Nicolás Maduro se autoproclamó gobernante de Venezuela.
En cuanto al exdictador, su hijo Nicolás Maduro Guerra, Nicolasito, aseguró que su padre está interesado en ser incluido en esta polémica ley de Amnistía, pese al proceso activo en que se encuentra ante la justicia de Estados Unidos.
Maduro manifestó esta intención en una llamada telefónica desde su celda en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Nueva York, donde permanece recluido tras su captura en Caracas el pasado 3 de enero de 2026.
Según la organización Foro Penal, en Venezuela han sido verificados 448 excarcelados desde el 8 de enero, mientras que más de 600 personas continúan tras las rejas por decisión arbitraria del régimen.
El secretario de Estado Marco Rubio había indicado el 28 de enero ante el Senado de Estados Unidos que «probablemente lo están haciendo más lentamente de lo que me gustaría, pero los están liberando».
Según denuncias, las excarcelaciones ocurren de manera intermitente y bajo condiciones que no garantizan libertad plena.
Algunos de los excarcelados son sometidos a medidas cautelares restrictivas como prohibición para salir del país, presentación recurrente ante la justicia del régimen, prohibición para hablar públicamente y hasta grilletes electrónicos.
Este jueves, el abogado Gonzalo Himiob, de Foro Penal, aseguró que «la amnistía es un paso importantísimo, pero no es el último paso. Tampoco es el lugar en el que se acaba toda esperanza. La libertad total vendrá cuando se desmonten el aparato y la cultura de la represión política. Solo así seremos todos verdaderamente libres».






