Grethel Delgado, una profesional polifacética, a quien dedicamos esta reseña.

La reconocida periodista labora para el prestigioso decano de los medios impresos en Miami, Diario Las Américas. En el mes de la celebración de la Herencia Hispana en Estados Unidos, este medio la considera un gran orgullo latinoamericano.

Miami, Florida. –“Que la creación sea siempre un pretexto”, frase acuñada en lo más hondo del ser mismo de la periodista Grethel Delgado Álvarez, quien, entre literatura, fotografía y periodismo, no deja de mostrar añoranzas de sus raíces, su Cuba del alma, ni tampoco el sentimiento que le embarga ante las vicisitudes propias de un régimen que impide el desarrollo de sus colegas en la Isla y narra en entrevista además, efectos que ha dejado la pandemia en el maravilloso mundo del arte, cultura y literatura.

Nacida en La Habana, Cuba, Grethel Delgado Álvarez, escritora, actriz, dramaturga, fotógrafa y periodista, rápidamente se ha granjeado la buena voluntad entre sus colegas, por su personalidad afable, valor añadido a su profesionalidad al tocar cada uno de los temas en Diario Las Américas, además en el corto espacio de cada tarde en Mega News de MegaTV con Mario Andrés Moreno.

Sobre la situación de sus colegas en el mundo literario en Cuba, confiesa con pena que “ha visto a un poeta darse golpes con una jarra de aluminio en la cabeza por querer irse de Cuba.”

“Todo le dolía.” Le hacían daño los que le gritaban “pájaro de carroza” desde los autobuses; le molestaba el calor pegajoso de la isla, la gritería, los derrumbes. Pudo irse de Cuba, pero ya se había vuelto loco, como muchos”, definiendo la cruda realidad que ellos enfrentan.

“Tengo un amigo fotógrafo en Cuba que lleva tiempo sin una cámara. Está sin manos. Cuando no le prestan una cámara para hacer lo que le apasiona, además de escribir, piensa en fotos, en locaciones; no se detiene. Lo han amenazado varias veces por decir lo que piensa. Como él, muchos escritores, artistas y periodistas independientes se ven atrapados ahora en otro cerco que se suma a la represión y a la denominada, regulación, (prohibición de salir del país)”, enfatiza Grethel Delgado, lamentando la situación de su clase en la Isla.

Enfática señala que “ser artista en Cuba es caminar en una cuerda floja: o te conviertes en un vocero de ideologías ajenas, por conveniencia o por miedo; o ejerces la libertad de expresión y eres, por tanto, tildado de apátrida. En esos extremos se podría definir el paisaje cultural cubano.”

“Sin embargo, hay una rebeldía que no solo tiene que ver con el hecho de ser jóvenes, sino con la naturaleza contestataria per se de un artista, de un creador. Incluyo a los periodistas independientes porque son narradores de la realidad y encuentran maneras ingeniosas de contar una Cuba que de otro modo no se escucharía.”

¡Insólito! Hasta eso llega el régimen cubano

Grethel, cuenta que muchos están deprimidos y molestos pero que no dejan de trabajar. Cita el caso insólito de Mónica Baró. ¿Cómo puede sentirse una pluma del periodismo narrativo como Mónica Baró cuando le imponen una multa por decir lo que piensa en las redes sociales; o una reportera tan incisiva como Camila Acosta cuando le devuelven su celular destrozado tras una detención arbitraria? “Pero, como los creadores somos testarudos, insistimos en levantarnos, de un modo u otro”, expresa esta periodista.

“Esos actos de represión solo generan otras denuncias, porque el silencio nunca ha sido la respuesta de un comunicador. Entonces vemos crónicas excelentes donde se narra el absurdo que es ser periodista en un país como Cuba. Leemos, por ejemplo, magistrales columnas de Reinaldo Escobar, o de Yoani Sánchez, quienes se han consagrado en este ejercicio constante y peligroso que es reportar la verdad. Y a diario conocemos las historias de una Cuba profunda que, más que profunda, a veces parece un hueco, un estancamiento”, narra con dolor esta periodista.

“A pesar de la escasez, en Cuba se escribe, se actúa, se baila y se pinta, porque hay un tumbao que no se detiene, y que vibra en la isla desde hace muchos años. Sin embargo, esa movida cultural sufre a menudo en medio del organigrama estatal.”

“Por ejemplo, hay agencias de actores, del rap, organizaciones que marcan de alguna manera cómo deberían funcionar los artistas que son parte de ellas. Y aquellos que no se ajustan a estrechos moldes vigilados por el Estado, pues no tienen la representación o el reconocimiento para organizar o participar en eventos de gran envergadura”, sostiene Grethel y define que “de ahí que los exiliados de los moldes culturales se reúnan en grupos independientes para expresarse libremente.”

Una imagen que no necesita mucha descripción de Grethel Delgado Álvarez. (cortesía de su FB)

Efectos de la Pandemia

Para Grethel Delgado la palabra “aburrimiento” durante esta época difícil, parece no existir en su accionar de cada día. “Es fácil aburrirse si uno está vacío, y si para llenar ese miedo a estar solo, uno va a hacer scroll en Instagram como si no hubiera un mañana, pues corre el riesgo de hundirse más. Pero, para un artista, la creación es una especie de cuarentena, de revolverse en uno mismo y conciliar conjuros, desatar nudos, descifrar lenguajes. Así que esta extraña temporada se convierte, a los ojos de un creador, en un misterio a desentrañar.”

“Supone un delicioso reto para mover un poco el suelo y explotar la creatividad. Lo hemos visto: han nacido muchos proyectos que interpretan esta crisis de puertas cerradas. Y aunque para muchos parezcamos monjas de clausura, esta rutina de estar “guardados” o de salir poco ha dado a muchos el privilegio del tiempo. ¿Acaso no es placentero llenar esas horas que antes perdíamos en el tráfico con una buena lectura, una película interesante, o un encuentro con la música de un compositor que no conocíamos? No aprovechar estas grietas de la crisis es un desperdicio, subraya Grethel Delgado, quien dice que se inspira contar algo, sea con palabras o con imágenes y que “ojalá pudiera hacerlo con música.”

En un mensaje para los jóvenes latinoamericanos, Grethel Delgado, licenciada en Dramaturgia por el Instituto Superior de Arte de Cuba (2010). Becaria de la Fundación Antonio Gala, 2012-2013 (Córdoba, España) y Máster en Periodismo por Florida International University, dice que lo esencial es que “la creación sea siempre el pretexto.”

Entre sus publicaciones se encuentran, Poesía Necesidad de los cultos, por Simancas Ediciones, Madrid, España (2009); y los textos teatrales Mi familia ideal, Ediciones Unión, La Habana, Cuba (2010); Mariposas, Editorial Pinos Nuevos, La Habana, Cuba (2011); y 1987, Editora Abril, Cuba (2013). Algunas de sus fotos se han exhibido en exposiciones colectivas en La Habana (Cuba) y en California (EEUU).

Grethel Delgado, ha recibido numerosas premiaciones tanto a nivel internacional como en su natal Cuba, entre ellos, Premio David (Cuba, 2009); Pinos Nuevos (Cuba, 2011); Calendario (Cuba, 2012); y la beca de creación Dador en teatro (Cuba, 2012). A nivel internacional obtuvo el tercer premio del Concurso Internacional Casa de Teatro, 2009 (República Dominicana); fue finalista en teatro del Premio Fray Luis de León, 2010 (España); y ganó el XVII Premio Internacional de Teatro Domingo Pérez Minik de la Universidad de La Laguna, 2014 (Islas Canarias, España).

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