
- El director del Listín Diario citó los intentos de reintegrar al país a la jurisdicción de la Corte Interamericana de Justicia, por medio de amanazas, maniobras y presiones para revertir la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional del año 2013
- Advirtió que «Si esas maquinaciones prosperaran, con el concurso cómplice del Congreso Nacional, esas sentencias históricas penderían de un hilo y quedarían expuestas a su invalidación”.
Santo Domingo, República Dominicana – El director de Listín Diario, Miguel Franjul, advirtió que persiste un cuadro de “amenaza y peligro” de conspiración contra la soberanía nacional y debilitar el orden constitucional, por lo que instó a mantenerse firmes por la defensa y la integridad de la nación.
Relató que dentro de esas amenazas están las presiones y maniobras para revertir la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional del año 2013, sobre el derecho a la nacionalidad, y adherir el Estado dominicano a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, lo que “abriría una peligrosa vía legal para imponer el jus solis absoluto”, y reconocer como dominicano a todo hijo de extranjero nacido en el país, sin importar su estatus migratorio.
Durante su discurso en el acto a la bandera, que cada año organiza el diario de los dominicanos con un desfile militar en sus instalaciones, Franjul expresó que “desde la separación de Haití, no han cesado los empeños de quienes pretenden erosionar nuestra soberanía, imponiendo criterios que distorsionan o debilitan nuestras leyes migratorias y de ciudadanía, o intentando atarnos a pactos y estructuras multilaterales que las limitarían de manera irreversible”.
Recordó que en un editorial, Listín Diario había advertido de una conspiración en marcha y ratificó que esa amenaza persiste, expresó con firmeza en la actividad, donde estuvieron presentes el ministro de Defensa, Carlos Antonio Fernández Onofre; el vicealmirante comandante general Juan Bienvenido Crisóstomo Martínez, de la Armada Dominicana; Luis Miguel De Camps, ministro de Educación; Luis Rafael Lee Ballester, director de Migración; Homero Luis Lajara Solá, vicealmirante retirado de la Armada; Juan Pablo Uribe, presidente de Efemérides Patrias; Wilson Gómez Ramírez, presidente del Instituto Duartiano; reverendo padre Isacc García de la Cruz, rector de la Universidad Católica del Nordeste; Gema Hidalgo, administradora general de medios impresos y digitales de Grupo Corripio.
La Sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional
Miguel Franjul afirmó que persisten las presiones y maniobras para revertir la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional del año 2013, sobre el derecho a la nacionalidad, y adherir el Estado dominicano a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Vea discurso completo de Miguel Franjul, director del Listín Diario en el siguente enlace:
“La falacia, difundida desde 2013, de que dicha sentencia “despoja de la nacionalidad” o “desnacionaliza” a extranjeros radicados en el país, está siendo reactivada desde diversos frentes para justificar la eventual adhesión del Estado dominicano a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Si esas maquinaciones prosperaran, con el concurso cómplice del Congreso Nacional, esas sentencias históricas penderían de un hilo y quedarían expuestas a su invalidación”.
Advirtió que, son señales inequívocas de esa conspiración, los ataques que ha sufrido la República Dominicana en el seno de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por aplicar rigurosamente los mandatos constitucionales y las decisiones de nuestro Tribunal Constitucional y que aceptar esa jurisdicción “abriría una peligrosa vía legal para imponer el jus solis absoluto, es decir, reconocer como dominicano a todo hijo de extranjero nacido en territorio nacional, sin importar su estatus migratorio, aunque sus progenitores se encuentren en situación ilegal”.
Franjul expresó que “desde la separación de Haití, no han cesado los empeños de quienes pretenden erosionar nuestra soberanía, imponiendo criterios que distorsionan o debilitan nuestras leyes migratorias y de ciudadanía, o intentando atarnos a pactos y estructuras multilaterales que las limitarían de manera irreversible”.





