
Entre sus obras bilingües se destaca un libro sobre la vida de Manny Mota, que ha cautivado poderosamente la atención de la diáspora en Estados Unidos.
Miami, Florida.- Mr. Luna o Sr. Luna, nombre artístico cultural del escritor dominico-americano, José Luna, tiene los pies «muy bien puestos en tierra firme» y eso lo demuestra su ingenio en la literatura, donde motiva con sus obras la expansión del béisbol profesional y genera curiosidad entre los pequeños, no solo con colorido sino con los mensajes en cada pieza literaria.
Antes de convertirse en autor de libros infantiles, el Sr. Luna siguió una carrera en la música, comenzando su trayectoria como compositor a los 15 años. A lo largo de los años, tuvo el honor de colaborar con legendarios artistas de hip-hop como Pitbull, Fat Joe, DJ Khaled y KRS-One, entre muchos otros.
Con el paso del tiempo, comenzó a reflexionar profundamente sobre el mensaje detrás de su música. A través de su crecimiento y transformación personal, sintió el llamado a crear algo más significativo: un trabajo basado en la fe, la familia y el propósito, lo que da origen a sus libros infantiles, una categoría en crecimiento en los Estados Unidos.

Sus libros son bilingües y muy fáciles de captar la atención no solo de niños y hasta jóvenes, sino también de adultos en los que genera el deseo de escudriñar más hasta concluir con lectura completa.
Narra que «todo cambió cuando su esposa, una educadora increíble, lo invitó a ayudarla a escribir su primer libro infantil. Ver cómo ese libro cobraba vida y presenciar el impacto que tuvo en sus estudiantes le reveló un nuevo camino. Se dio cuenta de que quería usar sus dones creativos para motivar e inspirar a la próxima generación a través de la narración de historias.»
Es así como José Luna, un dominico-americano que se inicia en el mundo de la música, pasa de un rol a otro, pero sin dejar de lado la importancia cultural de sus aportes en los Estados Unidos.
El «Sr. Luna» comenzó a escribir libros sobre personas reales y mascotas que conocía y admiraba personalmente—individuos cuyas historias de vida podían animar a los niños a soñar en grande, trabajar con más empeño y creer en sí mismos.
Nacido en la ciudad de Nueva York y criado en el Bronx, Nueva York, el Sr. Luna se trasladó más tarde a Miami, Florida, donde actualmente reside. Su padre fue un emprendedor decidido que fue dueño y operador de una tienda de comestibles en la ciudad de Nueva York a la notable edad de 21 años.
Su madre es una costurera excepcionalmente talentosa y autodidacta, reconocida por su extraordinaria habilidad y dedicación a su oficio. Ambos padres son originarios de Tenares, en la República Dominicana, lo que le influye sustancialmente en su orgullo patrio.
A través de sus libros, el Sr. Luna quiere que los niños entiendan que, sin importar sus circunstancias, el trabajo duro y la determinación pueden convertir los sueños en realidad.
Él cree que nada en la vida es fácil—especialmente cuando se enfrentan dificultades económicas—pero con un fuerte deseo de cambiar tu vida, el compromiso de hacer lo correcto y la disposición de esforzarte, todo es posible.
«Sueña en grande y haz lo que amas» podría definir su frase preferida.
Recientemente participó en la Cena de Gala del Instituto Duartiano, donde fueron reconocidos entre otras personalidades como la ex cónsul de la República Dominicana en Miami, doctora Geanilda Vásquez, la mega estrella de las Grandes Ligas, Manuel Mota, cuya vida es narrada en una de su obras infantiles donde inspira a la practica sana del deporte, lo que atrajo la atención no solo de la CEO de este medio, sino de los asistentes al evento.
La vistosidad del libro es fabulosa, pero más que ello, el concepto literario único, podría ser garante para los padres de mantener a los pequeños un poco alejados de la intensa vida tecnológica actual, mientras les ayuda con conocimientos sobre el béisbol de las Grandes Ligas, el que sabemos fue su inspiración la historia de Manny Mota, quien estuvo reconocido allí junto a la otrora también gran estrella, Don Juan Marichal.






