El presidente Luis Abinader, en carta remitida al Congreso Nacional, aclara que el incremento de la cantidad de dosis es para recibir mayor cantidad de los lotes de vacuna que se suministra de manera periódica (Foto: Fuente externa).
  • Presidente de la Cámara de Diputados condena el hecho.
  • Autoridades dicen protesta no tenía permiso y violaba el toque de queda.

Santo Domingo, República Dominicana–La Policía Nacional justificó hoy el desmantelamiento de un campamento de las feministas proaborto en los alrededores del Congreso Nacional, alegando que violaba el toque de queda.

El cuerpo del orden mediante un escueto comunicado, aclara que antes de proceder a la desinstalación del campamento del grupo de defensoras de las tres causales frente al Congreso Nacional había establecido un dialogo de dos horas explicándoles las razones por la cual no podían estar allí.

“Tras un grupo de jóvenes instalar un campamento frente al Congreso Nacional, en horario de toque de queda, y sin un permiso por parte de las autoridades, establecimos un diálogo por espacio de dos horas con los organizadores explicándoles las razones por las cuáles no podían hacerlo, por lo que una vez finalizado el proceso de disuasión, procedimos a desinstalar dicha estructura, y aun así, por su seguridad y la hora nocturna, se les permitió quedarse y continuar con su jornada activista sin instalar el campamento”, sostuvo.

La Policía Nacional dijo que a pesar de que se están “dando pasos para frenar el avance de la pandemia” aún las medidas especiales dispuestas por el Poder Ejecutivo, como lo es el toque de queda, deben de ser respetadas.

En un video difundido en las redes sociales, se observa como agentes policiales sacaban a las personas y rompían las carpas.

En tanto, el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, condenó este martes el atropello policial del que fue objeto un grupo de mujeres que habían levantado un campamento en la explanada frontal del Congreso Nacional, en defensa de las tres causales.

Las mujeres, se concentraron frente a la sede legislativa desde la noche de ayer, y en la madrugada según narró a el Caribe Kelvin Martínez, los uniformados se llevaron las carpas, las colchonetas, un celular de una de las manifestantes y lanzaron una bomba de gas lacrimógeno.

Pecheco manifestó que la vigilancia y la preservación del orden deben ser hechas guardando lo que establece la Constitución de la República, que les da a los ciudadanos el derecho al libre tránsito, a opinar sobre cualquier tipo de tema y a manifestarse pacíficamente.

Aunque dijo entender la responsabilidad del cuerpo del orden en el resguardo de los bienes públicos, el presidente de la Cámara de Diputados le recordó que ese rol debe desempeñarlo en el marco de lo que dispone la norma constitucional.

El legislador censuró que “por diferencias ideológicas o de cualquier otro tipo se maltrate a las personas que, reiteró, tienen todo el derecho de manifestarse en orden y abiertamente”. Desvinculó del accionar policial al personal de seguridad del órgano legislativo.