
¿Somos un país de gente improvisada? ¿Dónde siempre ponemos candado después que nos roban? La tragedia del Jet Set tiene muchas lecturas que en muchos aspectos reflejan de cierta manera aspectos de la idiosincracia nacional del presente
Esto no es una tragedia aislada. / Es resultado de una enfermedad social: / La cultura de lo provisional hecho eterno. / La mentalidad del relajo disfrazado de viveza.
Por Andrés Julio Rivera Bazil
No fue el techo… se nos cayó la vergüenza. Cuando el sentido común se mudó… y el pensamiento crítico quedó huérfano en Dominicana. Aquí no solo se cayó un techo… Se desplomó un país de costumbres débiles. Se derrumbó la cultura del “eso aguanta”. Se vino abajo el “a mí no me toca revisar eso”. Y quedó al desnudo lo que por años hemos normalizado: El riesgo, la chapucería y la indiferencia. Porque el techo del Jet Set no cayó por una simple grieta en el concreto… Cayó porque hemos normalizado el riesgo. Cayó porque hemos bendecido la chapucería. Cayó porque nos acostumbramos a decir: “eso no es mi problema”… hasta que nos toca. Esto no es una tragedia aislada. Es resultado de una enfermedad social: La cultura de lo provisional hecho eterno. La mentalidad del relajo disfrazado de viveza. El país donde se improvisa primero y se lamenta después.






