
El panorama electoral se perfila para este domingo con un voto entre fragmentación, desconfianza y un electorado decisivo. Más de 27.3 millones de ciudadanos están habilitados para votar, según RENIEC, en unos comicios donde la seguridad, la corrupción y la crisis institucional dominan el debate público, según el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales, con sede en Washington, DC
Lima, Perú – El electorado en Perú llega a las elecciones presidenciales de este domingo para elegir un noveno mandatario y en un clima de profunda inestabilidad política, con 35 candidatos en la contienda y un electorado dividido tras una década marcada por “impeachment,” renuncias y gobiernos interinos.
Más de 27.3 millones de ciudadanos están habilitados para votar, según RENIEC, en unos comicios donde la seguridad, la corrupción y la crisis institucional dominan el debate público, según el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales, con sede en Washington, DC.
En ese marco, en Florida asistirán miles de ciudadanos a ejercer su derecho al voto, una acción además motivada por su impacto en el sistema democrático de las Américas, que ha sido resaltado por la Supervisora de Elecciones del Condado de Miami Dade, Alina García y líderes comunitarios como Ysabel Borden, encabezados por su cónsul general en Miami, David Vergara
Los sondeos: Keiko Fujimori lidera, pero sin garantía de clasificar al balotaje
Las encuestas publicadas antes del inicio del silencio electoral del 7 de abril muestran a Keiko Fujimori (Fuerza Popular) encabezando la intención de voto válida con cifras que rondan entre 13% y 18.5%, dependiendo del estudio. Sin embargo, su ventaja es estrecha y no asegura su clasificación para el balotaje del 7 de junio.
Detrás de ella se ubican dos candidatos de derecha:
- Rafael López Aliaga (Renovación Popular), con apoyos que oscilan entre 10% y 13%.
- Carlos Álvarez, comediante y figura outsider, que ha sorprendido con un ascenso rápido hasta el 9%–10%, capitalizando el rechazo a la clase política tradicional.
El panorama electoral se complica aún más por el enorme bloque de indecisos, que oscila entre 36% y 40%, y por el alto porcentaje de votos en blanco o nulos, que en algunos estudios supera el 25%. Este segmento será decisivo para definir quiénes avanzan a la segunda vuelta.
Principales candidatos y sus propuestas
- Keiko Fujimori centra su campaña en “orden y seguridad”, con énfasis en políticas de mano dura y programas de apoyo agrícola y educativo.
- Rafael López Aliaga, empresario y exalcalde de Lima, propone medidas extremas contra el crimen y una expansión de servicios sociales de bajo costo.
- Carlos Álvarez, desde un discurso antisistema, plantea reformas cívicas obligatorias y un modelo de seguridad inspirado en El Salvador.
En la izquierda, figuras como Ricardo Belmont y Roberto Sánchez buscan captar un electorado desencantado, aunque sin lograr romper la hegemonía de los candidatos conservadores en los primeros lugares.
Un electorado dividido y cansado
La fragmentación es el sello de esta elección. La desconfianza hacia las instituciones —alimentada por la caída de cuatro presidentes desde 2018 y múltiples casos de corrupción— ha generado un voto volátil y emocional. Muchos ciudadanos no se identifican con ningún partido y priorizan propuestas de seguridad ante el aumento de homicidios y extorsiones.
Temas centrales del debate
- Seguridad ciudadana: el tema dominante, con propuestas que van desde mano dura hasta reformas policiales profundas.
- Corrupción: la mayoría de candidatos promete “limpiar el Estado”, aunque el escepticismo es alto.
- Economía y minería: Perú es un actor clave en el mercado del cobre, y los principales candidatos mantienen posturas favorables a la inversión.
- Crisis institucional: la reinstauración del Senado y la fragmentación del Congreso anticipan un escenario legislativo complejo.
Participación electoral
Históricamente, Perú registra una participación alta debido al voto obligatorio, con tasas que suelen superar el 75%. Este año se espera un comportamiento similar, aunque la desafección política podría influir en el voto nulo o blanco, según los analistas.






