Las nuevas instalaciones, ubicadas en zonas estratégicas de los concourses D y J, buscan ofrecer mayor comodidad a pasajeros que necesitan privacidad sin salir del aeropuerto. (Imagen: Fuente externa)
  • Los espacios, operados por empresas especializadas en “sleep pods” (cubículos) y micro habitaciones, incluyen camas individuales, iluminación auto controlable, puertos USB, conexión Wi-Fi y aislamiento acústico
  • Algunas cabinas cuentan además con duchas privadas, un servicio especialmente valorado por quienes llegan de vuelos internacionales

Miami, EEUU — El Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) anunció la expansión de sus servicios de dormitorios y cabinas de descanso para viajeros en tránsito.

La novedad representa una alternativa cada vez más demandada ante retrasos, conexiones largas y cancelaciones frecuentes en la región.

Las nuevas instalaciones, ubicadas en zonas estratégicas de los concourses D y J, buscan ofrecer mayor comodidad a pasajeros que necesitan privacidad sin salir del aeropuerto.

Los espacios, operados por empresas especializadas en “sleep pods” (cubículos), y micro habitaciones, incluyen camas individuales, iluminación auto controlada, puertos USB, conexión Wi-Fi y aislamiento acústico.

Algunas cabinas cuentan además con duchas privadas, un servicio especialmente valorado por quienes llegan de vuelos internacionales.

Costos y modalidades

Los precios varían según la duración:

  • Cabinas básicas: desde 25 a 30 dólares por hora.
  • Habitaciones premium con ducha: entre 45 y 55 dólares por hora.
  • Paquetes nocturnos o de larga estancia pueden superar los 120 dólares, dependiendo de la demanda.

El aeropuerto destacó que estos servicios están pensados para viajeros que prefieren evitar hoteles externos o que no desean pasar horas en salas de espera saturadas.

Apoyo de aerolíneas

Varias aerolíneas que operan en MIA —incluyendo compañías estadounidenses y latinoamericanas— han comenzado a ofrecer vales o descuentos para el uso de estas cabinas cuando se producen retrasos prolongados o reacomodos por causas operativas.

Aunque el beneficio no es obligatorio, algunas aerolíneas lo utilizan como medida de cortesía para mejorar la experiencia del pasajero.

Con esta ampliación, MIA se suma a la tendencia global de aeropuertos que incorporan espacios de descanso privados, una solución que responde al crecimiento del tráfico aéreo y a la necesidad de servicios más humanos y flexibles para los viajeros.