El Sumo Pontífice explicó que “la escucha de las víctimas es el paso necesario para hacer crecer una cultura de la prevención, (Foto: Fuente externa).

En su discurso, el Santo Padre recordó que el fundador de la Compañía de María vivió también en una época marcada por retos exigentes para la Iglesia y la sociedad: la llamada «época de racionalistas y libertinos» y al mismo tiempo «cuna del jansenismo»

Ciudad del Vaticano — El Papa Francisco recibió este sábado a los participantes del 38º Capítulo General de los Misioneros Montfortianos (Compañía de María), antes quienes indicó que aún persisten los desafíos pastorales que afrontó en su tiempo su fundador San Luis María Grignion.

“También hoy los desafíos pastorales no faltan: por ejemplo, el individualismo que encierra a cada uno en su pequeño mundo, el relativismo y el hedonismo que hacen del placer o del beneficio personal el criterio de toda elección, el egoísmo consumista que marchita el corazón de los ricos y crea desigualdades injustas en detrimento de los pobres”, señaló.

En su discurso, el Santo Padre recordó que el fundador de la Compañía de María vivió también en una época marcada por retos exigentes para la Iglesia y la sociedad: la llamada «época de racionalistas y libertinos» y al mismo tiempo «cuna del jansenismo».

“Ante estas provocaciones, San Luis María se preguntó en primer lugar cuál era la raíz común de las mismas, y la identificó en una excesiva confianza de los hombres en la sabiduría del mundo en detrimento de la primacía de la Sabiduría de Dios”, señaló.

El Pontífice indicó que ante ello, el santo llevó adelante una intensa actividad de “predicación, con creatividad y sin miedo, encontrándose incluso con incomprensiones dentro y fuera de la Iglesia”, informa ACI-Prensa.

Sin embargo, no se rindió, sino que continuó predicando “y promoviendo el amor por la verdadera Sabiduría, a través de la devoción a la Virgen María” hasta su muerte a la edad de 43 años.