El proyecto incluye un componente educativo tanto para los internos como para el personal y proyecta integrar a los privados de libertad y adolescentes en conflicto con la ley a labores de reforestación, limpieza de ríos y playas, arborización y procesos de reciclaje.
  • El convenio fue suscrito por la magistrada Hilda Patricia Lagombra, y el ministro de Medio Ambiente, Orlando Jorge Mera.
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  • La labor la realizarán los confinados en fase de primera prueba, además de producir artesanías a partir de desechos.

Santo Domingo, República Dominicana–El Modelo de Gestión Penitenciaria trabaja junto al Ministerio de Medio Ambiente en un acuerdo mediante el cual los centros de corrección y rehabilitación se manejarán con criterios de sostenibilidad y protección al medioambiente.

El proyecto incluye un componente educativo tanto para los internos como para el personal y proyecta integrar a los privados de libertad y adolescentes en conflicto con la ley a labores de reforestación, limpieza de ríos y playas, arborización y procesos de reciclaje.

La magistrada Hilda Patricia Lagombra, coordinadora nacional del Modelo de Gestión Penitenciaria (MGP), presentó la propuesta en una reunión con el ministro de Medio Ambiente, Orlando Jorge Mera, quien la acogió con beneplácito. Ambos acordaron firmar un convenio de colaboración interinstitucional que sirva de marco a la iniciativa.

Lagombra explicó a Jorge Mera las posibilidades de integrar a los internos de la modalidad de Medio Libre, en el que los privados de libertad que han cumplido las tres cuartas partes de sus condenas pueden salir en brigadas a las comunidades a realizar labores de bienestar común, siendo su rendimiento y comportamiento las evidencias de que pueden reinsertarse a la sociedad.

El ministro de Medio Ambiente se interesó en todos los aspectos planteados por Lagombra y agregó una propuesta: “Capacitación en fabricación de objetos utilitarios a partir de materiales que de otro modo representarían un problema medioambiental, como las gomas de autos o las botellas de plástico, y también la fabricación de compost orgánico para uso en los huertos de los centros, de manera que la alimentación sea más saludable, e incluso podrían vender los excedentes de los productos”.

Además, el entorno de los propios centros penitenciarios será arborizado y reforestado por los privados de libertad en fase de prueba.

“Disponemos de mano de obra para las labores de reforestación tanto en el monte como en áreas urbanas, limpieza de ríos y playas, y con un plan de educación ambiental estaríamos reeducando al personal y a los internos en los centros penitenciarios.

Los comprometemos a premiar su comportamiento responsable en este aspecto y a los directores de los centros que demuestren un mayor compromiso y mejor desempeño”, expresó la coordinadora nacional del MGP.

En la reunión también estuvieron presentes Frania Navarro, subcoordinadora nacional de Medio Libre del MGP, y Edilio Florián, director legal del Ministerio de Medioambiente.

La magistrada Lagombra le explicó a Jorge Mera que el MGP es un sistema garantista de los derechos de los privados de libertad, preservando el respeto al dolor de las víctimas, en el cual la persona en conflicto con la ley recibe, sin privilegios, un espacio habitable, con servicios básicos y educación garantizados.

En los centros de corrección y recreación (CCR) los internos son tratados por personal civil, formado y especializado en la Escuela Nacional Penitenciaria.