La Cancillería dominicana subrayó que la solución que el liderazgo político, social y empresarial haitiano logre ofrecer a su pueblo en esta coyuntura determinará si el país dará un paso de avance hacia un desarrollo estable y democrático.

Un documento de la Cancillería, leído por el embajador dominicano, José Blanco, expresa su malestar por la decisión del Consejo de Seguridad de realizar una sesión del caso de Haití a puerta cerrada y sin la participación de la República Dominicana, miembro no-permanente, país que sería más afectado en caso de un desborte de la crisis política haitiana.

Nueva York—El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Dominicana recordó a la comunidad internacional en la ONU la responsabilidad de asumir una postura de una vez y por todas sobre la situación haitiana, tras el reciente asesinato del presidente de este país.

En un documento leído por el embajador dominicano en la ONU, José Blanco, la Cancillería expreso su desacuerdo de que se tratara la crisis en Haití a puerta cerrada y sin la participación de la República Dominicana, miembro no-permanente, país que “lamenta y condena en los términos más enérgicos, el asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moïse.”

“Frente a este hecho deplorable, deseamos expresar nuestras más sentidas condolencias al Pueblo y Gobierno de Haití, así como a las familias de los afectados. Asimismo, confiamos en que la justicia pueda actuar con rapidez estableciendo responsabilidades y sometiendo a la acción de la justicia a todas las personas involucradas en este magnicidio.”

Al mismo tiempo, el diplomático subraya que “este acto criminal solo puede contribuir a desestabilizar aún más al país vecino, ya afectado por una prolongada crisis política, a lo que se agrega un alto nivel de inseguridad ciudadana, lo cual hemos venido señalando desde nuestra participación como miembros no-permanentes del Consejo de Seguridad.”

El embajador José Blanco señala además, esta realidad refleja la prolongada situación de inestabilidad en que se encuentra Haití, profundizada por los nefastos efectos de la pandemia del COVID-19.

“De ahí la necesidad de que la comunidad internacional, asuma de una vez y por todas, el tema haitiano como uno de altísima prioridad y de permanente seguimiento, no solo para la región, sino también para toda la comunidad internacional.”

Agregó que “de igual manera, solicitamos la asistencia necesaria para que las autoridades de ese país puedan garantizar la seguridad del pueblo haitiano y evitar que esa inestabilidad se extienda a nuestro país y el resto de la región.”

“Reiteramos nuestro llamamiento sobre la necesidad de brindar de manera urgente la asistencia humanitaria que requiere el pueblo haitiano. Esto NO debe postergarse ni un instante más. Hacer caso omiso a esta grave situación NO debe ser una opción para el caso de Haití. Aprovechamos la ocasión, para expresar nuestro profundo desacuerdo con la decisión del Consejo de Seguridad de realizar esta sesión sobre la situación de Haití en formato privado.”

La Cancillería subraya que República Dominicana conoce las reglas de procedimiento del Consejo de Seguridad y las respeta. No obstante, frente a la magnitud de los hechos y la crisis que se vive hoy en Haití, país con el que compartimos una extensa frontera terrestre, entendemos que, el Consejo de Seguridad debió invitar a nuestro país a participar de una manera activa, ya que seríamos el más afectado en caso de producirse un desborde de esa crisis, más allá de sus fronteras.”

Advierte que “en el actual contexto, la República Dominicana se ve directamente impactada por dicha situación, lo que representa una amenaza para nuestra seguridad nacional.”

“Finalmente, reconocemos el trabajo que realiza el Consejo de Seguridad en favor de la paz y la seguridad internacionales, y en este sentido reiteramos la disposición del Gobierno dominicano de trabajar de la mano con este órgano en beneficio de la estabilidad política de nuestra región.”