Los miembros de la tripulación de la misión Apolo 13, abordan el USS Iwo Jima, primer buque de recuperación de la misión, después de las operaciones de amarizaje y recuperación en el Océano Pacífico Sur. Al salir del helicóptero que los recuperó a unas cuatro millas del Iwo Jima están (desde la izquierda) los astronautas Fred W. Haise Jr., piloto del módulo lunar; James A. Lovell Jr., comandante; y John L. Swigert Jr., piloto del módulo de comando. La paralizada nave espacial Apolo 13 cayó al océano a las 12:07:44 p.m. (CST) del 17 de abril de 1970. (Créditos: NASA.)

“Houston, we have a problem.”: La misión abortada a la Luna que mantuvo en vilo al mundo durante casi seis días en 1970.

Cabo Cañaveral, Florida—La NASA conmemora este mes el 50 aniversario de la misión Apolo 13 que se conoce como «un fracaso exitoso» al ocurrir un incidente técnico cuando se hallaba en ruta a la Luna.

El regreso seguro de la tripulación estuvo matizado de sobresaltos, drama y presión en el Centro de Control de Misiones tras reportarse una explosión catastrófica con la famosa frase: “Houston, we have a problem.”

La tripulación del Apolo 13 estaba compuesta por el comandante James (Jim) Lovell Jr., el piloto del módulo de comando John Swigert Jr. y el piloto del módulo lunar Fred Haise Jr.

Su cohete Saturno V se lanzó a las 2:13 pm EST del 11 de abril de 1970, del siglo pasado, desde la plataforma de lanzamiento 39A en el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida.

El módulo de comando se llamaba Odyssey, y el módulo lunar se llamaba Acuario. Mientras se dirigía a la Luna el 13 de abril, se rompió un tanque de oxígeno en el módulo de servicio Apolo.

El alunizaje en la superficie del satélite natural de la Tierra y los paseos lunares que hubieran sido ejecutados por Lovell y Haise, fueron abortados cuando un equipo dedicado de controladores de vuelo y expertos en ingeniería en el Centro de Control de la Misión Apolo en Houston, Texas, dedicó sus esfuerzos a desarrollar un plan para albergar a la tripulación en el módulo lunar.

Se trató de crear un «bote salvavidas» y retener los recursos suficientes para llevar la nave espacial y su tripulación de regreso a casa de manera sana y segura. El descenso se produjo en aguas del Océano Pacífico a la 1:07 pm del 17 de abril de 1970, luego de un vuelo que duró cinco días, 22 horas y 54 minutos.

La agencia espacial de Estados Unidos comparte una variedad de recursos, reconociendo el triunfo técnico y humano del equipo de control de la misión y los astronautas, y observando cómo esas lecciones aprendidas se pueden aplicar a su nuevo programa lunar Artemis en el siglo XXI.

«Nuestro objetivo hace 50 años era salvar a nuestra valiente tripulación después de enviarlos alrededor de la Luna y devolverlos a salvo a la Tierra», dijo el administrador de la NASA, Jim Bridenstine.

“Nuestro objetivo ahora es regresar a la Luna para quedarnos de manera sostenible. Estamos trabajando arduamente para asegurarnos de que no necesitamos responder a este tipo de emergencia en Artemis, sino de estar preparados para responder a cualquier problema que no prevemos.”

Video anexo: Utiliza datos recopilados de la nave espacial Lunar Reconnaissance Orbiter para recrear algunas de las impresionantes vistas de la Luna que los astronautas del Apolo 13 vieron en su viaje en 1970. Música provista por Universal Production Music: «Visions of Grandeur» – Frederick Wiedmann. (Crédito: NASA’s Goddard Space Flight Center).

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