Palacio Nacional de la República Dominicana. (Foto: Fuente externa).

Por Eugenio Fortunato*

A mil van las conjeturas,
en torno al banderolazo.
Que Danilo ha propinado,
cuando llega ya al ocaso.

No ha temido al COVID,
para inaugurar proyectos.
Ni para firmar los retiros,
que benefician adeptos.

Tampoco irá al Congreso,
como manda el protocolo.
Para que quede bien claro:
Él todo lo hace a su modo.

Unos dicen que es vergüenza,
pues como el Penco perdió…
Otros… ¡que es su arrogancia!,
porque se cree un semidiós.

La vía ancha está cerrada.
Ya no hay por dónde salir.
¡Ay, el callejón del patio…!
Sólo queda más que huir.

¿Y qué Montalvo y Peralta?
Saldrán por la misma puerta.
Y con ellos habrá de irse,
el hedor a vaca muerta.

Dicen que tiembla al discurso,
con gran pesar y dolor.
Le asusta escuchar el nombre,
del nuevo Procurador…


* El escritor y decimero dominico-americano, Eugenio Fortunato, denominado entre los suyos como “el genio Fortunato”, cuna de una distinguida familia vinculada al quehacer literario, cinematográfico y otras áreas profesionales.
Él, además, es autor del libro «Rimas y Picardías». En una de sus estrofas poéticas expresa con certeza que «Hay quien piensa haber cumplido porque se lava las manos, pero recibe o visita a fulano y a mengano», en franca alusión a que no debemos recibir visitar a nuestros hogares durante la cuarentena y las regulaciones de este distanciamiento como medidas de prevención y evitar contagios ante la pandemia del COVID-19.

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